El cambio demográfico ya llegó a Mexico

Guillermo Zamarripa

Guillermo Zamarripa

De convicción liberal

En la semana, el Inegi dio a conocer la Encuesta Intercensal de 2025. Es la estimación de cómo va evolucionando México en términos de población. Hay evidencia contundente de que el cambio demográfico ya comenzó.  

Empiezo por algunos datos en los que la evolución observada es buena. La población en 2025 es de casi 131 millones de personas, que es 4.9 millones más que en 2020. México está creciendo en términos de población. 

Hay una mayor participación de las mujeres en la población económica. Se observa un aumento de 2.2 puntos porcentuales que es consistente con una mayor cantidad de mujeres participando en el mercado laboral. 

Hay evidencia de mejora en las condiciones de los hogares. Más viviendas tienen piso con recubrimiento y menos con sólo cemento firme. 

La proporción de hogares con energía eléctrica aumentó de 99.2 a 99.5 por ciento, lo que da evidencia de universalidad.

Más hogares están conectados al drenaje público y hay mejora en el equipamiento como regadera, tinaco, aire acondicionado, refrigerador, lavadora y microondas, entre otros. El cambio de hábitos de uso de tecnología hizo que las viviendas con internet pasaran de 53.9 a 75.7 por ciento en cinco años.

Las viviendas donde hay motocicleta en cinco años subieron de 12.2 a 19.9 por ciento. Lo vemos en la calle, no lo tiene que decir el Inegi.

Los datos anteriores nos dan un panorama positivo con la población creciendo, con una reducción en la brecha de género y viviendo en mejores condiciones.

Sin embargo, al hacer un análisis de otros datos surge una preocupación debido a que el panorama no es tan favorable.  

Si bien aumentó la población, hay una caída en la tasa de crecimiento. Entre 2005 y 2010 la tasa era de 1.8 por ciento y ha venido reduciéndose en los últimos 15 años para ubicarse en 0.7 por ciento en este periodo. 

El dato de la edad mediana en México muestra que en cinco años aumentó tres años al pasar de 29 a 32 años. Es un claro indicador de envejecimiento de la población. 

Un tercer dato es la caída en la tasa de natalidad que pasó de 2.1 a 1.9 hijos por mujer. El nivel que se tenía en 2020 es el consistente con un equilibrio poblacional. Bajar de ese nivel quiere decir que en México en cierto tiempo la población dejará de crecer. 

Al mostrar la natalidad por el nivel de estudios de la mamá se observa que mujeres con escolaridad media superior o superior tienen 1.2 hijos en promedio que es muy baja. 

Este comportamiento es consistente con lo que sucede en otros países que las mujeres con estudios universitarios tienen menos hijos por decisión. Una razón es su participación en el mercado laboral. 

El último dato es el de personas por rango de edad. Entre cero y cuatro años son 5.8 millones, entre cinco y nueve son 7.4 millones, entre 10 y 14 son 8.3 millones al igual que entre 15 y 19. 

La menor natalidad ya está invirtiendo la pirámide poblacional en México. La diferencia en la pirámide entre 2020 y 2025 es que la base es más angosta.

Los datos son contundentes. La gran tendencia de cambio demográfico que vemos en países de Asia y Europa ya está en México. El impacto apenas se empezará a ver. Es momento de sentarse a pensar que hacer.