Frentes políticos / 2 de enero de 2026

1.  Prioridad. El gobierno de Claudia Sheinbaum arrancó 2026 con un decreto de impacto directo al bolsillo, la exención de aranceles a productos de la canasta básica. Carnes, leche, granos, aceites y pescado entran sin impuesto para contener la inflación y sostener el abasto, como parte del Paquete Contra la Inflación y la Carestía, y del Plan México. La medida muestra control al abrir importaciones hoy para estabilizar precios, pero cerrar la llave mañana cuando la producción nacional alcance autosuficiencia. No es liberalización sin freno, es administración del mercado con reloj en mano. Primero comer, luego producir más. Como debe ser.

2. Jalones. Apenas inicia 2026 y rumbo al 2027, Morena, liderada por Luisa Alcalde, comienza a mostrar que su mayor adversario está dentro. Las contiendas internas ya tensan al movimiento antes de iniciar el proceso. En Baja California, Julieta Ramírez e Ismael Burgueño se disputan el control; en Chihuahua, Andrea Chávez y Cruz Pérez Cuéllar chocan sin disimulo; y en Nuevo León, Andrés Mijes, Tatiana Clouthier y Waldo Fernández miden fuerzas. El problema no es la falta de cuadros, sino la ausencia de un método que contenga ambiciones. Cuando todos se sienten con derecho, la unidad se vuelve terreno fangoso. No resbalen.

3. Golpe quirúrgico. La detención de Pedro Inzunza Noriega, El Señor de la Silla, en pleno Culiacán, confirma que la estrategia de inteligencia empieza a rendir frutos bajo el gobierno de Rubén Rocha. La operación encabezada por la Semar, a cargo de Raymundo Pedro Morales, con apoyo de la SSPC y la FGR, se ejecutó sin un solo disparo, con orden judicial y contra un operador de alto nivel ligado a la estructura heredera de los Beltrán Leyva y al círculo de El Chapo Isidro. No es un arresto menor, sino un eslabón clave en la cadena del fentanilo y otras drogas sintéticas. Ahora viene lo más delicado: evitar que el vacío lo llene otro. Nada más.

4. Aliados incómodos. La coalición forjada en los últimos años por Morena tampoco llega cohesionada al 2026. El Partido Verde, liderado por Karen Castrejón, ya marcó distancia en entidades estratégicas y comienza a jugar su propio juego, algo que no solo era necesario, sino natural. En SLP, Ricardo Gallardo apuesta por competir solo; en Tamaulipas, la dirigencia verde local prepara ruptura con Morena; y en Quintana Roo, el senador Eugenio Segura y Ana Patricia Peralta, presidenta municipal de Benito Juárez, se disputan codo a codo el futuro. La alianza que funcionó para ganar empieza a estorbar cuando toca repartir poder. ¿Rompen?

5. Invisibilidad. Jorge Romero llegó a la presidencia nacional del PAN sin estruendo y así ha gobernado: casi sin dejar rastro. Este año su problema no será la confrontación, sino la irrelevancia. El PAN carece de narrativa, oposición articulada y liderazgo reconocible. Romero enfrenta un partido dominado por tribus, gobernadores que sólo miran su agenda local, al calderonismo que nunca se fue y liderazgos legislativos que operan por cuenta propia. Sin elecciones federales en puerta este año, 2026 debería ser de reconstrucción panista; pero con Romero al frente, amenaza con ser de inercia.