Tambores de guerra y crecimiento débil

Para nuestra región, el panorama luce “color de hormiga”. El Banco Mundial ha ajustado a la baja su previsión de crecimiento para América Latina y el Caribe para los próximos años. Las nuevas cifras indican un crecimiento débil de 2.3% en 2025 y de 2.4% en 2026.

Los tambores de la guerra retumban con fuerza en Europa y en Oriente Medio. La tensión crece a cada minuto. Los ataques entre Israel e Irán han generado un entorno explosivo que ha producido el mayor avance de los precios del petróleo en los últimos años. El crecimiento económico en el mundo se encamina hacia su década más débil desde la de 1960, según un análisis reciente del Banco Mundial (BM) que señala las tensiones comerciales como un factor decisivo que afectará las economías de todo el planeta. Ahora, la guerra se suma a estos sombríos pronósticos.

Aunque no se espera otra recesión global debido a los aranceles, el BM indicó que, si se cumplen sus proyecciones de crecimiento global para este año y el próximo, “el crecimiento global promedio en los primeros siete años de la década de 2020 será el más lento de cualquier década desde la de 1960”.

En su informe, el organismo redujo su previsión de crecimiento del PIB global para este año a 2.3%, desde el 2.7% que había pronosticado en enero. Esta estimación se basa en el supuesto de que los aranceles a nivel mundial se mantendrán en los niveles de finales de mayo.

Lo anterior sitúa a la economía mundial en camino a su ritmo de crecimiento más débil en 17 años, excluyendo dos recesiones globales: la primera en 2009, tras la crisis financiera, y la segunda en 2020, el primer año de la pandemia de coronavirus. En esos “años malditos’, la actividad económica mundial se contrajo un 1.3% y un 2.9%, respectivamente.

En la misma línea, Fitch Ratings rebajó su perspectiva para los bonos gubernamentales globales este año, de un estatus “neutral” a “deteriorado”, señalando el impacto de los aumentos arancelarios y la incertidumbre en la política comercial.

“El aumento de la guerra comercial global, la incertidumbre sobre el destino final de los aranceles y su impacto en los volúmenes de comercio mundial, las cadenas de suministro y la inversión constituyen un importante shock económico global adverso”, señaló la agencia calificadora en un informe.

Para nuestra región, el panorama luce “color de hormiga”. El BM ha ajustado a la baja su previsión de crecimiento para América Latina y el Caribe para los próximos años. Las nuevas cifras indican un crecimiento débil de 2.3% en 2025 y de 2.4% en 2026.

BALANCE

México, la segunda economía de América Latina, ha sido la más lastimada por la puesta en marcha de un arancel de 25% sobre las importaciones a Estados Unidos que no cumplan con el acuerdo entre Estados Unidos, México y Canadá. El BM ha revisado significativamente a la baja el pronóstico de crecimiento de México para 2025, en 1.3 puntos porcentuales hasta 0.2% en 2025. Para 2026, la previsión es que el país crezca sólo 1.1 por ciento.

El organismo internacional espera que el crecimiento económico de Brasil se reduzca en un tercio, hasta alrededor de 2.4% en 2025 y 2.2% en 2026, a medida que las políticas monetarias restrictivas y un apoyo fiscal escaso afecten la inversión y el gasto de los consumidores. Por su parte, Colombia, que aún se recupera del artero atentado al senador Uribe, crecerá 2.5% en 2025 y 2.7% en 2026 por la recuperación del consumo y la inversión privada a medida que se modere la inflación.

Respecto al Caribe, paradójicamente, el crecimiento previsto será de 3.9% para 2025 y de 5.8% en 2026, liderado por la expansión del sector petrolero de Guyana. Si se excluye a este país, el pronóstico de crecimiento es de 3% en 2025 y de 3.1% en 2026, impulsado por una recuperación moderada del turismo y las remesas. Vendrán meses difíciles. Ojalá que al tímido crecimiento no se sume un conflicto militar aún más generalizado. Ni modo, a rezar.

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