Elecciones intermedias en Estados Unidos 2026

Francisco Guerrero Aguirre

Francisco Guerrero Aguirre

Punto de equilibrio

El 3 de noviembre de 2026 se disputarán los 435 escaños de la Cámara de Representantes y 35 de los 100 del Senado, para conformar el 120º Congreso. También se celebrarán elecciones para gobernadores en 39 estados y territorios.

Según un completo análisis de CNN, llevado a cabo el 13 de septiembre, una “ola azul” demócrata pretenderá derribar el “muro” que Donald Trump y los republicanos pretenden erigir para evitar perder sus mayorías legislativas.

Cada vez hay más señales de que la “ola azul” podría ser incluso mayor que en las elecciones de 2018, cuando el rechazo al turbulento primer mandato del presidente Donald Trump permitió al partido recuperar el control de la Cámara de Representantes. Sin embargo, el muro defensivo que los republicanos están levantando frente a esa marea demócrata también parece más imponente que en 2018.

La magnitud de la “ola azul” da a los demócratas motivos fundados para esperar victorias en territorios que antes eran bastiones republicanos seguros. La solidez del “muro” ofrece a los republicanos razones plausibles para confiar en que podrán limitar sus pérdidas a niveles moderados.

Para los demócratas, la “ola” se nutre principalmente de la participación electoral y de la figura de Trump: hay indicios claros de que sus bases están más motivadas para votar este año que las republicanas, y de que la opinión pública sobre la gestión del presidente es más negativa que nunca.

Para los republicanos, los elementos clave de ese “muro” son el dinero y el mapa electoral: una ventaja financiera amplificada por decisiones recientes cruciales de la mayoría conservadora de la Corte Suprema nombrada por republicanos y un escenario de batalla electoral que se desarrolla casi en su totalidad en lugares donde Trump ganó en 2024.

La percepción sobre la economía es negativa para la mayoría de los votantes. Existe una “crisis de asequibilidad” que lastima el bolsillo de los consumidores en todo el país.  Los estadunidenses tienen hoy una visión mucho más negativa de las condiciones económicas actuales y son mucho más pesimistas respecto al futuro. 

Además, la guerra con Irán se enfrenta a una oposición pública comparable a la mayoría de los sondeos publicados. Otras iniciativas de Trump han gozado de mayor aceptación, como sus esfuerzos por recuperar el control de la frontera sur y deportar a migrantes con antecedentes criminales. 

La desaceleración económica y los efectos de la guerra han erosionado sustantivamente el apoyo a Trump. El último promedio de encuestas de CNN revela que sólo 35% de los estadunidenses aprueba la gestión de Trump, mientras que 63 % la desaprueba. 

Los esfuerzos de Trump por inclinar las normas a su favor son la sección final del “muro” republicano: las puntas afiladas de las almenas. Dicha estrategia se tradujo en manipulación del trazado de algunos distritos electorales de la Cámara de Representantes. 

Aún quedan pendientes sus intentos de restringir el voto por correo y el posible despliegue de fuerzas federales de seguridad en los centros de votación de zonas demócratas, situación que ha generado zozobra.

BALANCE

Las últimas encuestas muestran a los demócratas por delante de los republicanos en la intención de voto para el Congreso. No obstante, por la complejidad de su sistema electoral, esas estimaciones no permiten calcular directamente cuántos escaños obtendrá cada partido.

En la serie más reciente del generic congressional ballot, los democrátas aparecen por encima de los republicanos, con una ventaja de 49% a 38%. Hasta Polymarket ha señalado que existe 59% probabilidad de que los demócratas tomen el Senado y 88% de que ganen la mayoría de la Cámara. Como siempre, la ciudadanía tendrá la última palabra.