Criminales
Narcos y Gomorra evidencian que las redes criminales son una amenaza para el desarrollo humano
Durante 17 años, la vida de Roberto Saviano ha sido un infierno. Su interés por desnudar los secretos de la delincuencia organizada le trajeron fama, pero también un enorme sufrimiento. Roberto Saviano ha soportado un pesado yugo anclado a las amenazas de muerte del clan de los Casalesi, un poderoso estamento en la mafia italiana.
Gomorra, su obra germinal, describe social y económicamente el funcionamiento de la Camorra (organizaciones criminales mafiosas de la región de Campania, al sur de Italia). Por fortuna, el 14 de julio de este año, un juicio de segunda instancia condenó al capo que emitió dichas amenazas, Francesco Bidognetti, a un año y medio de cárcel. Cuando se conoció el veredicto, el escritor rompió a llorar, aliviado por la decisión. Después, dijo ante los medios: “Me han robado la vida, y yo me la he dejado robar”.
Gomorra es un libro crucial para entender cómo una democracia puede quedar atrapada en los tentáculos de criminales y políticos corruptos. Esta obra muestra la estructura y el funcionamiento del crimen organizado revelando la simbiosis entre la economía legal y el ejercicio de la violencia como sistema de vida.
“Odio Gomorra. Lo aborrezco”, aseguró en una entrevista con The Times el escritor. Cuatro o cinco carabinieri lo acompañaban a todas partes, siempre con armas a su lado, sin casa, sin poder siquiera pagar con tarjetas de crédito. No hace mucho, reveló que se arrepentía de haber publicado el libro y que había intentado suicidarse. Sin embargo, el fallo significó un triunfo moral para quienes combaten a la delincuencia.
Hablar de criminales es una cosa seria. En el caso de México, Diego Luna ha defendido su participación en la serie Narcos: México, argumentando que la serie puede ser una herramienta para comprender el problema del narcotráfico y humanizar la estadística. Luna interpreta a Miguel Ángel Félix Gallardo, líder del Cártel de Guadalajara, y ha destacado que la serie no glorifica al criminal, sino que muestra un sistema que lo permite. Su interpretación no significa que justifique sus acciones, sino que busca mostrar un perfil interesante dentro de un sistema que lo tolera.
Tanto Narcos como Gomorra evidencian que las redes criminales son una amenaza para el desarrollo humano, la gobernabilidad democrática y el crecimiento económico sostenible. En América Latina y el Caribe, los tomadores de decisión enfrentan hoy el desafío formidable de construir políticas de seguridad y justicia que hagan frente a este cáncer y al mismo tiempo prevengan las múltiples formas de violencia existentes.
- BALANCE
Como lo señala un estudio de IDEA Internacional, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, la Fundación Carolina y la Secretaría General Iberoamericana titulado Seguridad ciudadana como pilar de la agenda renovada de desarrollo y democracia en América Latina y el Caribe, la calidad de la información y los datos desagregados sobre criminalidad y democracia son fundamentales para tomar decisiones de política pública acertadas y abordar la violencia de manera efectiva. Estos datos deben ser transparentes y accesibles a la ciudadanía.
Aunque las soluciones populares y efectistas pueden mitigar síntomas, no necesariamente resuelven problemas sociales complejos y pueden poner en riesgo la institucionalidad, la calidad democrática, las libertades y el desarrollo humano.
La reducción sostenida de la incidencia delictiva puede lograrse mediante la implementación de políticas integrales de prevención, con un enfoque territorial de derechos. Aunque el aumento de sanciones penales no es necesariamente una solución efectiva para reducir la violencia, es importante que los delitos reciban un castigo justo y proporcional respetando los derechos humanos y las leyes.
