En la búsqueda de los indecisos

En las últimas encuestas de opinión se vienen dibujando dos tendencias. La primera, señala que PRI y PAN se encuentran en la disputa por el primer lugar de las preferencias. La otra establece que existe un “pelotón” de tres partidos que luchan cuerpo a cuerpo por el ...

Francisco Guerrero Aguirre

Francisco Guerrero Aguirre

Punto de equilibrio

En las últimas encuestas de opinión se vienen dibujando dos tendencias. La primera, señala que PRI y PAN se encuentran en la disputa por el primer lugar de las preferencias. La otra establece que existe un “pelotón” de tres partidos que luchan cuerpo a cuerpo por el tercer lugar. El PRD se ve cada vez más acosado por el Partido Verde y Morena, corriendo el riesgo de transformarse en un partido testimonial.

La lucha por el tercer lugar se ha transformado en un elemento crucial para definir el tono de las campañas federales que se desarrollarán durante abril y mayo. El levantamiento de siete partidos de la mesa del Consejo General del INE está íntimamente relacionado con la frustración que se ha apoderado de algunos jugadores por el avance del PVEM en las encuestas, razón que ha multiplicado las denuncias contra los verdes y la exigencia de sanciones severas por parte de las autoridades electorales.

La racionalidad que se desprende de las encuestas indica que para la oposición es fundamental detener el crecimiento del partido del tucán potenciando la crítica del círculo rojo a la estrategia de ese partido y, simultáneamente, construir un ambiente de campaña cada vez más áspero contra el gobierno y su aliado verde.

La mayor preocupación de los adversarios a la actual coalición gobernante reside en el peligro de que muchos indecisos, conocidos también como switchers, se sientan atraídos por la campaña del PVEM, que se fundamenta en el cumplimiento de compromisos y su traducción en acciones concretas.

Si se considera que en los últimos sondeos el porcentaje de indecisos varía entre 35% y 40% de los votantes, resulta lógico que distintos partidos busquen, a través de las campañas negras, frenar la “estrategia de logros” que los verdes han articulado en radio y televisión.

Los switchers son conocidos en el mundo de las encuestas como el segmento de votantes que puede definir el triunfo electoral de alguna fuerza política, particularmente en comicios de intensa competitividad. En la búsqueda de este tipo de electores se privilegian esquemas de polarización y contraste, con el propósito de atraer a indecisos que no pertenecen a segmentos de voto duro de los partidos tradicionales.

Los partidos políticos no conocen a ciencia cierta qué piensan y qué sienten los electores. Los encuestadores no necesariamente saben descifrar a los indecisos y, por consecuencia, la fórmula de una campaña electoral exitosa se somete a la “prueba y error”, con las consecuencias inciertas que significa apostar por estrategias que entrañan riesgos ante lo volátil que resulta el segmento de los switchers.

La experiencia nos enseña que los indecisos son centrales para consolidar los triunfos de los partidos grandes cuando la competencia es cerrada. En 2000, Vicente Fox logró, a través del Verde, una coalición suficiente para derrotar a un régimen con 71 años de gobierno. En 2006, Calderón aprovechó la división priista para “robarse” a simpatizantes del tricolor con la ayuda invaluable de Elba Esther Gordillo quien operó para jalar votos, en particular en el norte del país. Finalmente en la pasada elección, Peña Nieto logró regresar al PRI a Los Pinos con la decisiva contribución del PVEM y de votantes filopanistas que repudiaban la posibilidad de que AMLO pudiera ser presidente.

BALANCE

En la actualidad, el destino de los indecisos queda aún poco claro, toda vez que su movilización en las urnas se topa con una tendencia histórica de baja participación en elecciones intermedias y un sentimiento generalizado de rechazo y decepción con la política, que podría estimular un abstencionismo de entre 50% y 60 por ciento.

Todo indica que la oposición ha identificado que un número importante de indecisos y votantes jóvenes que por primera vez irán a las urnas podrían sentirse atraídos por la vistosa campaña del Partido Verde y que ello abre la posibilidad de que se ubique como tercera fuerza política nacional, contribuyendo a que el PRI mantenga la mayoría relativa en la Cámara de Diputados. Si esto es cierto, veremos en las próximas semanas un recrudecimiento de la guerra sucia contra los candidatos de la coalición PRI-PVEM. Falta saber si la “fórmula de lodo” será efectiva. Sólo el tiempo lo dirá.

                Twitter:@pacoguerreroa65

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