Nos dijeron que la austeridad republicana es un principio ético que obliga a los gobiernos a eliminar lujos, derroches y corrupción en el gobierno. Mentira. Esa política de Estado no aplica para la élite del oficialismo.
Allí están los casos de Andy, sus viajes a Japón y sus cenas caras; los contratos multimillonarios a sus cuates; la Casa Gris de José Ramón y sus compras en tiendas de lujo.
Ignacio Ovalle y el desfalco en Segalmex, los viajes en avión privado de la gobernadora Mara Lezama; el departamento en Reforma 222 de Mario Delgado.
Y qué decir de la casa de Noroña en Tepoztlán, sus coches de lujo, sus vuelos en clase premier; las propiedades de Marina del Pilar; los marinos y aduaneros del huachicol fiscal…
La austeridad republicana se tropezó también con los sobrecostos de las obras prioritarias de AMLO.
Según la organización México Evalúa, el Tren Maya tuvo una estimación inicial de 197 mil millones de pesos y terminó costando más de 500 mil millones de pesos, 176% adicional.
El sobrecosto en la refinería en Dos Bocas fue de 162%; la cancelación del aeropuerto en Texcoco y la construcción del AIFA absorbieron 146 mil millones de pesos.
Todo esto ilustra que la austeridad republicana no es para los machuchones del oficialismo ni para las ocurrencias del supremo líder.
Sí aplica, por ejemplo, a los trabajadores de la Procuraduría Agraria en, al menos, seis estados del país.
Una investigación de Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad recién publicada revela que fueron reubicados en bodegas, graneros y oficinas prestadas.
Esto, después de que el gobierno federal dejara sin presupuesto para el pago de rentas a la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), dependencia de la que forma parte la citada procuraduría.
De acuerdo con testimonios recabados por esa valiosa organización, la precariedad se repite en cada entidad:
Falta de ventilación y aire acondicionado, ausencia de línea telefónica y servicio de limpieza, y trabajadores que costean con su propio sueldo insumos básicos —desde papel de baño hasta la renta misma de las oficinas, para que la atención a los ejidatarios no se interrumpa—.
El propio Informe de Austeridad Republicana 2025 de la Sedatu documenta una reducción del 59.1% en el gasto de arrendamiento de edificios y locales respecto a 2024, justo la partida que sostenía la operación de las procuradurías agrarias estatales.
Hay fotos que muestran paredes con humedad, escritorios y sillas rotas. No se ve ningún equipo de cómputo en los escritorios. “Todos trabajan con sus equipos personales”, explica MCCI.
* De los cuatro aspirantes de Morena a la presidencia de la Mesa Directiva del Senado para el próximo año legislativo, sólo uno discrepa con la idea de sacar un “candidato de unidad” y reclama que la designación sea por elección en el grupo parlamentario.
¿Quién cree que es…? Atinó. Se trata de Gerardo Fernández Noroña, quien, por cierto, ya ocupó el cargo en 2024-2025. Su gestión fue polémica. Atropelló a la oposición.
Se le olvido que el rol principal del presidente de la Mesa Directiva de la Cámara alta es el de garantizar la unidad, la legalidad y el orden dentro del órgano legislativo.
Su obligación es mantener una postura neutral.
Pero su propuesta para el próximo año es conducir la mesa con mano firme frente a la oposición.
“Creo que teniendo la elección de 2027 enfrente, se requiere un perfil firme en la Mesa Directiva”, declaró a mediados de semana.
Los otros tres son Óscar Cantón, Higinio Martínez y Manuel Huerta Ladrón de Guevara. Fuentes de Morena nos adelantan que el tiro está entre Cantón e Higinio. Los partidarios de la línea dura que representan Huerta y Noroña son minoría.
* Los magistrados del TEPJF —o más bien sus patrones del oficialismo— no les dejaron otro camino. Somos México cambió de nombre, emblema y color para no perder su registro.
La propuesta que sus dirigentes entregaron ayer a la oficialía de partes del INE dice que este nuevo partido opositor se llama Somos, sin el México.
El emblema es la silueta de la República Mexicana y el rosa deja de ser el color predominante.
Su presidente, Guadalupe Acosta Naranjo, adelantó que solicitará a la presidenta del INE, Guadalupe Taddei, que la propuesta sea presentada al Consejo General, a más tardar, el 31 de agosto próximo.
“¿Qué somos?”, se preguntó.
Él mismo respondió: “Somos oposición; somos la batalla de las mujeres, somos las madres buscadoras, somos los campesinos que pelean por atención a su trabajo; somos jóvenes, viejos, demócratas. Aunque no quieran, somos México”.
