La presidenta Claudia Sheinbaum dice que “asesores” del presidente Donald Trump quieren intervenir en asuntos que le competen sólo a nuestro país.
“¡México no es piñata de nadie!”, exclamó con esa retórica nacionalista que la caracteriza, en la mañanera de ayer.
Habló incluso de las elecciones intermedias de 2027, donde se renuevan 17 gubernaturas, la Cámara de Diputados, y 2 mil 478 ayuntamientos. La verdad no veo condiciones ni necesidad de Washington de irrumpir en los comicios de 2027.
Tiene otras herramientas para presionar al gobierno de México. Basta con mencionar el T-MEC que está por renegociarse, el fentanilo, migración, cárteles, remesas…
* Lo que sí debería hacer la mandataria es prevenir que los grupos del crimen organizado no vuelvan a meterse en los comicios. Eso lo aplaudiríamos todos los mexicanos y no sólo el sector al que el oficialismo incluye en la palabra “pueblo”. Es decir, los que están con ellos.
Un segundo escándalo como el de Sinaloa sería la puntilla para el movimiento de la 4T. México ya no lo aguanta.
Ya pasaron 21 días desde que Estados Unidos solicitó la detención con fines de extradición de Rubén Rocha Moya y nueve de sus colaboradores (dos de los cuales ya entregaron voluntariamente), y todavía no hay nada.
El gobierno está muy ocupado dándole proyección nacional a Maru Campos, gobernadora de Chihuahua, a quien acusan de “traición a la patria” por la destrucción de un narcolaboratorio en la Sierra Tarahumara, en el que participaron cuatro agentes de la CIA y decenas de integrantes de la Defensa Nacional.
El discurso de “¡Pruebas!, ¡pruebas!, !pruebas!” quedó rebasado con la entrega de Gerardo Mérida, exsecretario de Seguridad, y el empresario Enrique Díaz Vega, exsecretario de Finanzas, a las autoridades de EU.
Las armas y la lana, nada más…
* Así habló la Presidenta de la intervención extranjera, en la mañanera de ayer: “Hasta dónde quieren intervenir algunos, porque no se puede decir Estados Unidos. No creo en eso. Ni siquiera, personalmente, creo que sea el presidente Trump.
“Son algunos que lo asesoran que están allí que, por cierto, como tienen sus elecciones en noviembre, quieren meter a México en esas elecciones, en una elección, en una visión muy electorera de algunos cuantos.
“Pues no, no, ¡México no es piñata de nadie! Y tampoco van a intervenir en las elecciones de 2027. ¡No!
“¡Aquí decide México, los mexicanos!”, remató con esa retórica nacionalista que la ha caracterizado desde que estalló el escándalo de Rocha Moya y sus secuaces, hace ya 21 días.
* Va otra probadita de lo “bien” que caminan las relaciones con el vecino del norte. El presidente Trump pasó de las palabras a los hechos.
Firmó un decreto que pega donde más duele a los indocumentados en Estados Unidos, la mayoría originarios de México. Ese decreto obliga a los bancos y las entidades financieras que los migrantes utilizan para enviar remesas a sus países de origen, a identificar el estado migratorio de sus clientes.
En otras palabras, los indocumentados no podrán enviar directamente las remesas a sus familiares en México.
Va un dato que ilustra el tamaño de la medida y los perjuicios para nuestro país: en 2025, el Banco de México registró ingresos por remesas equivalentes a 64 mil millones de dólares.
¿Cuánto de ese total corresponde a indocumentados? Misterio.
* El diputado Sergio Mayer nos aclaró ayer, vía WhatsApp, que no dejó a Morena por algún acuerdo previo con otra fuerza política. “Jamás renunciaría por eso”, nos dijo.
Dijo: “Mi renuncia es a la militancia del partido. Yo sigo apoyando las causas y el movimiento por convicción, no por obligación”.
En su renuncia a la militancia del guinda y solicitud de baja del padrón, el también actor y productor señaló que obedece a “motivos personales”.
Por lo pronto, se queda como diputado independiente.
* Luego del fracaso de la marcha morenista en contra de Maru Campos, a la que Morena quiere desaforar y procesar por “traición a la patria”, el PAN anunció que convocará a una reunión de respaldo a la gobernadora de Chihuahua.
Jorge Romero, jefe nacional del azul, adelanta que será una de las “marchas más grandes” que se hayan visto en el llamado “estado grande”.
“Estamos seguros que va a ser una movilización ciudadana... Ya se verá, ya se verá. En Chihuahua la gente está defendiendo a Maru Campos”, dijo.
No hay fecha para la marcha, pero cuando se realice, veremos de qué cueros salen más correas en Chihuahua.
