Un ciego con una pistola
“¡Poliii!, ¡poliii¡, ¡poliii!”. “¡Agarren a ese culerooo!” “¡Agárrenlooo!”. El agresor fue detenido por la Policía Auxiliar, que lo presentó al Ministerio Público.
Se hizo viral un video que muestra el momento en que una mujer, cegada por la furia, empieza a gritar y agredir a un par de empleadas de una aerolínea. Aparentemente, la dama llegó tarde a documentar para tomar su vuelo en el Aeropuerto Internacional de la CDMX, que ya estaba en los preparativos finales, por lo que le informaron que no sería posible que abordara, situación que provocó la violenta reacción.
La mujer ingresó al mostrador a aventar de todo. Arrojó una maleta, que se abrió, por lo que salieron volando las prendas. Pateó botes, tiró una computadora, papelería y toda clase de insumos en tanto no paró de gritar como posesa ante la sorpresa de los presentes. Una de las empleadas solicita el apoyo de los miembros de seguridad, pero cuando éstos llegan, la mujer se sube al mostrador, totalmente fuera de sí. Hasta el momento de esta entrega, ni la aerolínea ni el aeropuerto se han pronunciado sobre el incidente.
Días antes también circuló profusamente en redes sociales otro video en el que un hombre, navaja en mano, amenaza a otro en un vagón del Metro que va repleto. Testigos coincidieron en señalar que el problema se originó cuando el hombre acosó a una mujer, por lo que otros usuarios salieron a la defensa de la agredida. El sujeto, sin más, sacó el arma blanca e hirió a tres personas.
Las imágenes muestran al tipo con la punta en la diestra, amenazante, en tanto que la gente a su alrededor, desesperada, intenta de alguna manera hacerse espacio para evitar llevarse un navajazo. Cuando el transporte llega a una estación, la gente, asustadísima, empieza a demandar auxilio, pues el hombre se abre paso para salir del vagón y, eventualmente, huir tras cometer sus delitos:
“¡Poliii!, ¡poliii¡, ¡poliii!”. “¡Agarren a ese culerooo!” “¡Agárrenlooo!”. El agresor fue detenido por la Policía Auxiliar, que lo presentó al Ministerio Público.
En otro video más, un estudiante de la Prepa Tec Campus Santa Fe amenazó con una navaja a uno de sus compañeros en un salón de clases. El muchacho sostiene el fierro en tanto amenaza e insulta a otro que está en el piso. Nadie interviene. Ningún maestro se asoma. Los encuentros de navajas, propios de callejones oscuros, ya son cosa de las mejores familias.
Lo lamentable, en todo caso, es que ninguna de las tres situaciones descritas son novedad. A las estadísticas de violencia y muerte se suman este tipo de lamentables anécdotas que pudieron acabar mucho peor. Baste recordar al padre del alcalde de Miguel Hidalgo con un cuchillo cebollero. Por cierto, Mauricio Tabe era un feroz opositor. Ahora, mejor flojito y cooperando. Y sí: más vale un burro vivo que un león muerto.
El caso es que hay días de auténtica furia, como en la famosa película en la que Michael Douglas, divorciado y corrido de su trabajo el mismo día, más la combinación del tráfico con el calor le vuelan la cabeza. Sale del coche enojadísimo con la vida y empieza el cagadero.
Alguna vez el novelista Chester Himes contó que un ciego disparó contra un hombre que lo había abofeteado, precisamente en el Metro de Nueva York, pero mató a un inocente que leía el periódico. Un día cualquiera para quien atiende las noticias de la radio o la tele, o lee la nota roja de los diarios, consideró Himes, quien asimismo pensó: “Toda violencia desorganizada es como un ciego con una pistola”.
CAJA NEGRA
Pequeña ficción-no ficción a propósito del triunfo de Lula en Brasil: Latinoamérica se tiñó de rojo. Vienen años oscuros para la región. Andrés Manuel López Obrador es un socialista-comunista y en 2024 está el peligro latente (como dicen los periodistas) de que ese proyecto destructor continúe su paso. Lula, un sindicalista, es en realidad un líder charro. Lo que pasa es que Bolsonaro es peor. Brasil es un gran sertón y México un llano en llamas.
