Sleeping with the Enemy
Ese papel decía —hace más de un año— que el gobierno de Trump se salía del Tratado de Libre Comercio con México y Canadá
El enemigo siempre está
en casa. Y éste es un mensaje directo
a don Andrés Manuel.
Donald Trump lo entendió de manera inmediata y dolorosa luego de que el diario The New York Times, contrariando a su inveterada política editorial, publicara una carta anónima de un cercanísimo colaborador del Presidente de Estados Unidos haciendo evidencia de la estupidez del señor Trump. El anónimo autor, de quien el periódico tiene todos los datos, ha dejado en claro que Trump es un imbécil. En su momento, el periódico dejará conocer su identidad.
No es que esa tontería cotidianamente rectificada y ratificada necesitara de certificado: esa nueva herramienta de la comunicación que es el Twitter, es como todas las herramientas de comunicación, meras lupas, agrandadores, difusores mayores de la realidad. Si eres tonto, los medios te harán más tonto, si eres brillante, lo serás más.
En un par de días más saldrá a la venta en Nueva York un libro de Bob Woodward, reportero de The Washington Post famoso por haber develado el caso Watergate que sacó de la Casa Blanca a Richard Nixon, que dio base a una no muy mala película.
El libro de Woodward, quien ahora lanza al mercado se llama Miedo y está dedicado a Donald Trump. Inscribe en sus 448 páginas cientos de entrevistas, documentos e incluso manuscritos del actual Presidente.
Eso es el libro de Woodward que no he leído, pero la realidad es otra: en esencia, se trata de que más de dos docenas de colaboradores cercanos de Trump han dedicado sus esfuerzos a que no cometa pendejadas. Aparentemente, sin éxito. Se trata, evidentemente, de integrantes del más íntimo círculo del presidente
Donald Trump. La experiencia mayor y más reciente en nuestro país nos dice que con frecuencia es menor.
En lo que se ha sabido del libro de Woodward se dice
—me dicen— que del escritorio de la Oficina Oval de la Casa Blanca, “alguien” sustrajo un documento listo para que el Presidente de Estados Unidos lo firmara como una orden ejecutiva, esto es de a huevo.
Ese papel decía —hace más de un año— que el gobierno de Trump se salía del Tratado de Libre Comercio con México y Canadá. No sé si la indiscreción de los amigos haya sido buena.
Me parece, con toda mi experiencia personal, a que a veces no es tan malo dormir con el enemigo.
A veces sí. Depende quién es ella.
