Toda desnudez será castigada

Como acontece siempre en los casos de corrupción extrema, todo se pierde en un smog de palabras que no aclaran nunca nada.

No te desnudes todavía, espera un poco más, no tengas prisa, el tiempo es algo que quedó detrás.

Luis Eduardo Aute

Uno de los más maravillosos cuentos de Hans Christian Andersen es El traje nuevo del emperador. Ya lo conoce, es el niño impertinente que grita denunciando la desnudez del emperador obsesionado por su ropaje, y que ha sido engañado por dos pillastres que supuestamente tejen de hilo inexistente pero caro el más hermoso y lujoso traje que emperador alguno podía soñar. Claro, sólo los virtuosos podían ver tan magnificente tela. Los indignos, los impuros, los mentirosos, no podían ver, por pecadores, la tela mágica. Sólo el niño cándido vio que el gobernante estaba en pelotas y lo gritó, poniendo al descubierto no la desnudez del emperador, sino la hipocresía de sus cortes.

La política mexicana de sus últimos tiempos recuerda mucho el cuento de Andersen.

Nadie le ha dicho a Marcelo Ebrard que anda desnudo por el mundo de los descubrimientos de la Línea 12 del Metro. Le meten en la cabeza que todo es una maniobra política, una conspiración, un complot, una artimaña de naturaleza política.

Como acontece siempre en los casos de corrupción extrema, todo se pierde en un smog de palabras que no aclaran nunca nada. Ni el tipo de cambio inflado al que se pactó la renta y compra de equipamiento para esta Línea Dorada, ni la incongruencia de los parámetros de riel, vagón y rueda en los trenes, ni la responsabilidad de la empresa arrendadora de los vagones, ni el reparto de culpas entre los funcionarios que encabezaron en su momento el gobierno del Distrito Federal, el gasto público y la línea del Metro.

No, todo es una maniobra política, se grita a todas voces y en todos los foros. Y todos están de acuerdo con ello. El dictamen de la comisión especializada para averiguar el asunto solamente dijo que entregaba un dictamen. Nadie pudo conocer el contenido al detalle ni las consignaciones penales y mercantiles que deben edificarse a partir de esas conclusiones.

Claro, ya lo anotó un columnista astuto. Es un asunto político. Si Marcelo Ebrard es exitoso, y muy probablemente lo será, su viejo partido le pondrá en el sitio una de las candidaturas plurinominales, las que se regalan garantizadas. Creo que con eso se adquiere una cosa que se llama fuero y que impide que alguien que cometió un delito del orden común pise la cárcel o sea sometido a juicio.

Pilón.- Pagué en Texas hace unos días un dólar con ochenta y un céntimos por el galón de gasolina en una bomba de la empresa Mobil. Al tipo de cambio de ese día, 15.20 por dólar, desembolsé 27 pesos con 52 centavos por tres litros de ochocientos mililitros del combustible más barato, el de 87 grados de octanaje. Ésta es la gasolina que nos venden los gringos y que nosotros pagamos y pagaremos este año a 13 pesos con 57 centavos el litro. Para no hacerle las cuentas largas, pagué siete pesos con veinticinco centavos por un litro que en la Ciudad de México ayer por la tarde me costó 13.57 pesos. Pague casi la mitad de lo que pagamos los dueños del petróleo mexicano.

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