Urge rescatar al IPN

Miles de egresados politécnicos han sido factor determinante en la construcción del México actual.

Es urgente que el secretario de Educación Pública, Aurelio Nuño Mayer, concentre buena parte de su tiempo y energía en rescatar al Instituto Politécnico Nacional, antes de que el problema se salga a la calle. En octubre de 2014 estalló el movimiento estudiantil más importante en México, desde 1968. El próximo mes se cumplen 80 años de que el general Lázaro Cárdenas creara una de las más importantes instituciones educativas del país —la segunda después de la UNAM— desde su fundación hasta los 80, cuando empezó  a cambiar el panorama educativo nacional con la creación de las universidades privadas y muchas públicas estatales. Resulta de interés saber cómo marcha la institución pública de educación tecnológica con más tradición del país. El Instituto Politécnico Nacional se encuentra en la mayor encrucijada de su historia: o rescata su tradición y prestigio académico en esta coyuntura o se mete en un círculo riesgoso, que la puede convertir en una institución más de educación superior, con orientación partidista.

Hasta ahora, el instituto ha preservado su nivel académico gracias a su planta de profesores, la mayoría con más de 25 años de servicio docente. Miles de egresados politécnicos han sido factor determinante en la construcción del México actual. En los últimos 50 años ha hecho importantes aportaciones de capital humano en diferentes ramas de la vida económica nacional; en la construcción de la red nacional de telecomunicaciones, en el desarrollo de la industria petrolera nacional, en aeronáutica, en el sector automotriz, en la industria química y textil, en la red carretera nacional y en la infraestructura habitacional con arquitectos e ingenieros civiles; en el sector salud con sus médicos rurales, homeópatas y sus destacados investigadores en ciencias biológicas; en la administración de empresas públicas y privadas con sus prestigiados contadores públicos, así como en la aportación de mano de obra calificada a la industria con sus técnicos medios. Del IPN han surgido personajes con una destacada trayectoria en el sector público o privado: Ernesto Zedillo, expresidente de México, Jesús Kumate, quien como secretario hizo valiosas aportaciones al sector salud; Héctor Mayagoitia, gobernador de Durango; Jorge Díaz Serrano, quien transformó a Pemex en empresa mundial, y Eugenio Méndez Docurro, quien encabezó la modernización en telecomunicaciones del país. Del ámbito empresarial, Alejo Peralta, Carlos Lobo (Chrysler) y Víctor Manuel Barrera (Ford), entre otros. En la actual administración, el más visible egresado es el jefe del SAT, Aristóteles Núñez.

A casi año y medio (mitad del periodo de su gestión) de que se designó como director general al doctor Enrique Fernández Fassnacht, es oportuno saber si las peticiones del estudiantado se están atendiendo y también es conveniente analizar la perspectiva de un Congreso Politécnico que, eventualmente, puede cambiar sus ordenamientos jurídicos y, con ello, sus reglas de operación académica y administrativa, así como la designación de sus directivos, incluida la de su director general.

Estamos ante una coyuntura muy delicada, que requiere de la mayor atención y cuidado por parte del secretario Nuño, pues a pesar de que cuenta con el apoyo competente de Rodolfo Tuirán y su equipo, no debe olvidar que un estallido de inconformidad en el IPN pondría en entredicho sus legítimas aspiraciones presidenciales. Cuidado con el IPN.

Temas: