¿El arma secreta de Peña Nieto para el 2018?
Política de pura cepa, la secretaria de la Sedatu, Rosario Robles, se dirige emocionada a las mujeres de la unidad habitacional que visita en Zacatecas: “¿México con qué letra empieza? Con eme ¿de qué? De mujer… ahhh, ya ven la fuerza que tiene nuestro país, la ...
Política de pura cepa, la secretaria de la Sedatu, Rosario Robles, se dirige emocionada a las mujeres de la unidad habitacional que visita en Zacatecas: “¿México con qué letra empieza? Con eme ¿de qué? De mujer… ahhh, ya ven la fuerza que tiene nuestro país, la fuerza de sus mujeres. Así es que yo las felicito mucho; celebro mucho que estén trabajando intensamente en todo esto a las instructoras, a las mujeres que cocinaron tan rico lo que aquí tuvimos oportunidad de probar y que también se están capacitando. A todas ustedes, muchas felicidades y muchas gracias por recibirnos aquí en la mañana, quedamos con el compromiso y nos lo llevamos en el corazón. Muchas gracias a todos ustedes”.
Rosario Robles abraza y promueve la estrategia del presidente Enrique Peña Nieto de convertir espacios abandonados en lugares de convivencia social, en sitios de convivencia familiar, en ambientes de paz y de tranquilidad. Espacios que antes por el abandono eran sitios de riesgo, hoy son lugares de esparcimiento, de recreación, en donde los niños y las niñas pueden disfrutar con tranquilidad, las mamás también y, por supuesto, toda la gente que vive en estas colonias.
Una parte muy importante de los programas que Robles está instrumentando desde la Sedatu es el mejoramiento de las unidades habitacionales. Queremos dignidad, afirma, “el presidente Peña quiere dignidad para las familias mexicanas y que todas vivan mejor, así es que conjuntamente con los gobiernos de los estados y los presidentes municipales vamos a pintar estas unidades habitacionales para que cambien su imagen y les demos más color, y estemos en condición de alegría y felicidad, porque es lo que estamos persiguiendo nosotros como funcionarios públicos, la felicidad de todas y de todos ustedes”.
“Me da un gusto enorme que las mujeres estén estudiando ahora carpintería, tablaroca y platería, y eso habla de este proceso de empoderamiento de las mujeres de que podrán realizar cosas para su hogar, pero también para generarse un ingreso que les permita completar el sustento de sus familias, el presidente Peña cree mucho en las mujeres, sabe que somos el sostén de México, que nosotras somos las que le damos todos los días la vuelta a la maquinita para que esto funcione”, afirma decidida.
Desde que la reforma constitucional de 1953, promovida por el austero Adolfo Ruiz Cortines, otorgó a las mujeres mexicanas el derecho al sufragio, se entendió que la mera igualdad formal era insuficiente para lograr una mayor equidad entre hombres y mujeres en el ámbito político. Y si consideramos que, según los datos más recientes, reportados por el Registro Federal de Electores, hay 40.1 millones de mujeres inscritas en la lista nominal —frente a 37.4 millones de hombres inscritos— la importancia de la participación política de la mujer se acentúa. Como puede apreciarse, la proporción de mujeres en la lista es superior en 3.6% a la de los hombres y, en consecuencia, la participación de las mujeres en la vida política del país es fundamental. En este sentido, es importante señalar que, además, las mujeres acuden a votar en mayor medida que los hombres. Frente a estos datos duros cabe preguntarse si frente a los retos electorales de 2018 (léase Andrés Manuel López Obrador), y más allá de sus afectos personales, Peña Nieto no ve en Rosario Robles su más poderosa arma secreta.
