Dólar, deuda y crecimiento

El Fondo Monetario Internacional recortó el pronóstico de crecimiento para la economía mexicana de 3.3% a 3.0% para 2016. Puede parecer mínimo, sin embargo, representa un ajuste de 20% en las expectativas y, por lo tanto, un recorte presupuestal a nivel federal. Por ...

El Fondo Monetario Internacional recortó el pronóstico de crecimiento para la economía mexicana de 3.3% a 3.0% para 2016. Puede parecer mínimo, sin embargo, representa un ajuste de 20% en las expectativas y, por lo tanto, un recorte presupuestal a nivel federal. Por fortuna, la depreciación de la moneda mexicana frente al dólar no afectará la deuda externa del país, debido a que, en su mayoría (78%), se encuentra en pesos mexicanos y la restante está diversificada en dólares, euros, yenes y libras esterlinas, aseguró el secretario de Hacienda, Luis Videgaray Caso. Asimismo, puntualizó que la Comisión de Cambios continuará vigilando que el mercado cambiario funcione con orden y  liquidez suficientes, y para ello se activan las ventas de divisas que lleva a cabo el Banco de México (Banxico). Videgaray aseguró que la volatilidad cambiaria “no representa un riesgo con respecto al endeudamiento público”. Hacienda descarta riesgo en deuda externa por tipo de cambio.

Así, el tipo de cambio ayudará a pagar la deuda pública durante 2016. Por ello es saludable que la Cámara de Diputados haya aprobado que los remanentes del Banco de México se destinen al pago de obligaciones del gobierno federal, en vez de complementar el gasto. Estos remanentes se obtienen por eficiencias operativas y transacciones cambiarias. Por ejemplo, cuando el banco central realiza una venta de dólares para contener la subida del tipo de cambio, el organismo ofrece dólares que acumuló en las reservas en un precio mayor al precio al que los adquirió. El remanente es entonces la diferencia entre el precio de acumulación y el precio de venta.

En el Pleno de la Cámara baja, los diputados aprobaron que 70% de los remanentes que tenga Banxico será destinado al pago de la deuda pública. El 30% restante se destinará al Fondo de Estabilización de los Ingresos Presupuestarios, que nació de la aprobación de las leyes secundarias de la Reforma Energética en 2014. Por el lado bueno, 80% de las exportaciones mexicanas se hace a Estados Unidos, esto quiere decir que un exportador mexicano que vendía a un dólar ganando 14 pesos, ahora lo venderá al mismo dólar, pero ganando de 17 a 18 pesos.

Si, además de exportar, las empresas tienen bajo nivel de deuda en dólares, se verán favorecidas en sus ingresos totales al convertirlos en pesos, como es el caso de Peñoles, Alfa y Mexichem, entre otras. Del otro lado, entre las que se ven afectadas de manera negativa, están las empresas con alta deuda en dólares y que no reciben ingresos en la misma divisa porque no exportan (nada o no lo suficiente), como Elektra, ICA y Grupo Carso.

Cuando el banco central realiza una venta de dólares, obtiene una “ganancia” por haber acumulado la divisa estadunidense a un tipo de cambio menor al de la venta. La Cámara de Diputados aprobó que este remanente sea destinado al pago de deuda. Especialistas en temas económicos reconocieron que la decisión de destinar los remanentes al pago de deuda es acertada. Por ley, el Banco de México no puede dar dinero directamente al gobierno. Por tanto, es correcto que la ganancia del Banxico se destine a pagar deuda, pues, de lo contrario, se convierte en una forma encubierta de financiar al gobierno, algo que está prohibido para el Banco de México. La institución a cargo de Agustín Carstens tendrá hasta abril de 2016 para informar a las autoridades si obtuvo o no remanentes durante 2015.

                Twitter: @alzati_phd

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