El INEA asignatura pendiente de Aurelio Nuño

En la estrategia de crecimiento de Enrique Peña Nieto la competitividad ha de sustentarse en la creciente productividad de los trabajadores y no en su empobrecimiento. Alcanzar y mantener una economía de plena ocupación es indispensable para hacer un aprovechamiento ...

En la estrategia de crecimiento de Enrique Peña Nieto la competitividad ha de sustentarse en la creciente productividad de los trabajadores y no en su empobrecimiento. Alcanzar y mantener una economía de plena ocupación es indispensable para hacer un aprovechamiento social óptimo del acervo nacional de capital humano y para dar al crecimiento un carácter incluyente. Sólo así, México tendrá futuro. Esto requiere abatir con urgencia las tasas de analfabetismo funcional que todavía prevalecen en algunas regiones del país. Quien carece del dominio pleno de las habilidades básicas de lectura y escritura, difícilmente podrá desempeñarse con efectividad en tareas industriales y de servicios con alta y creciente productividad social. En consecuencia, quedará excluido de la correspondiente remuneración, y condenado a la pobreza y la exclusión social.

Según Wikipedia “un adulto que sea analfabeto funcional no sabrá resolver de manera adecuada tareas necesarias en la vida cotidiana. El analfabetismo funcional también limita seriamente la interacción de la persona con las tecnologías de la información y la comunicación. La correlación entre el crimen y el analfabetismo funcional es un hecho bien conocido. En el 2000, se estimó que 60% de los adultos en prisiones estatales y federales en EU sufrían de esta condición, y que 85% de los criminales menores tenían problemas asociados con la lectura, escritura y matemáticas básicas”. Y, por su parte, la ONU considera que “la creación de entornos y sociedades alfabetizados es esencial para erradicar la pobreza, reducir la mortalidad infantil, poner límite al crecimiento de la población, lograr la igualdad entre los géneros y alcanzar el desarrollo sostenible, la paz y la democracia”.

Aunque en México la educación básica ha ampliado el territorio de cobertura, las estadísticas oficiales revelan que un significativo número de jóvenes mayores de 15 años y más no cuenta con la capacidad para leer y escribir. Según datos del Inegi seis de cada 100 hombres y ocho de cada 100 mujeres de 15 años y más no saben leer ni escribir.

Hugo Casanova Cardiel, del Instituto de Investigaciones sobre la Universidad y la Educación de la UNAM, afirma que “se trata de una cuestión preocupante, una realidad lacerante e indignante. Un país con esa cifra no ha logrado concretar sus esfuerzos educativos de manera adecuada”. Está claro que ésta es una de las grandes tareas pendientes para la SEP de Aurelio Nuño Mayer.

Por desgracia, el instrumento de que dispone para enfrentarla, el Instituto Nacional para la Educación de los Adultos (INEA) parece carecer de rumbo y conducción adecuados para cumplir con su importante responsabilidad. Según la ley, que lo creó en 1981, es responsabilidad del INEA “lograr que toda persona mayor de 15 años que carece de las habilidades necesarias para el dominio de la lecto-escritura y el cálculo básico, las aprenda y las aplique en su vida cotidiana”. Es urgente que cumpla cabalmente con esta tarea para que México pueda prosperar con inclusión social plena. No le falta presupuesto ni personal competente y entusiasta. Pero necesita un liderazgo comprometido con las metas asumidas por Aurelio Nuño Mayer.

                Twitter: @alzati_phd

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