¿Qué defiende la CNTE?

Alienta ver que ahora el gobernador Cué, finalmente, se arma de valor y se manifiesta dispuesto a aplicar la Reforma Educativa.

Quiso el destino que José Vasconcelos grabara con brillo singular su nombre en la historia de México. No en detrimento del callado heroísmo de las innumerables maestras y maestros que a diario construyen el porvenir de la nación desde la trinchera luminosa del aula, sino como ejemplo inspirador de quien hizo de la tarea docente el cimiento de nuevas instituciones que, adelantadas a su “tiempo mexicano” y edificadas con audacia y limpieza de miras, son hasta hoy sustento primordial de la soberanía nacional y fundamento del porvenir de libertad y prosperidad que nuestra nación va conquistando sin desmayo. De manera muy singular, la educación pública y la formidable institución que la encarna: la Secretaría de Educación Pública (SEP).

Lúcida visión la de Vasconcelos, cuya vigencia resulta más que patente hoy en día: “En no pocos casos los gobernadores nos veían con hostilidad, ya porque se sintieran invadidos en sus funciones, ya porque pretendían aprovechar la reforma para cobrar más dinero del Tesoro Federal. Adelantaban la condición de que se les entregase en forma de subsidio la colaboración federal, para ser ellos quienes creasen las nuevas escuelas. Nunca aceptamos transacción semejante, que habría roto la unidad de nuestro plan y hubiera puesto los fondos escolares en manos no siempre escrupulosas, a menudo irresponsables”.

Se hace indispensable invocar al oaxaqueño universal, a José Vasconcelos Calderón, frente a la arrogancia cínica de sus paisanos de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) encabezados por Rubén Núñez Ginez, quien se enorgullece de llevar 33 meses de plantones y marchas en detrimento de la tarea docente y en perjuicio de la educación de los niños de una región de las más pobres y atrasadas, no de México, sino del resto del mundo. ¿Qué defiende la CNTE? Dicho sin florituras, defiende los intereses de una corrupta y anacrónica mafia sindical que pretende impedir que la evaluación de los docentes sirva de base para la asignación de plazas y la promoción de los maestros en las escuelas públicas de Oaxaca y otras entidades federativas igualmente pobres, atrasadas y vulnerables.

Es hora de poner un alto a este cínico y corrupto desafío al Estado mexicano. Alienta saber que tanto el presidente Enrique Peña Nieto, como el secretario de Educación Pública, Emilio Chuayffet Chemor, han reiterado su determinación en no ceder, con la prudencia necesaria para eludir provocaciones a la violencia, el monopolio legítimo del Estado, según Max Weber, pero que debe ser empleado con especial cuidado, sobre todo en lugares donde, como en Oaxaca, la pradera social está seca por siglos de miseria y desesperanza. Pero más alienta ver que ahora Gabino Cué Monteagudo, gobernador constitucional de Oaxaca, finalmente se arma de valor y se manifiesta dispuesto a aplicar la Reforma Educativa sin más titubeos. Lo que la CNTE defiende es inadmisible y el Estado mexicano no debe tolerar más sus chantajes. Quede claro que si hay violencia y supuestos mártires, Rubén Núñez y sus cómplices serán los únicos responsables.

Es pertinente recordar a Vasconcelos, porque su espíritu ilumina algunos de los temas centrales de la Reforma Educativa que hoy está en curso. Es aleccionador recobrar hoy los grandes trazos del proyecto fundacional de la SEP. La voz del Maestro de la Patria resuena en los espacios de la educación pública para que la obra educativa sea radical y vaya a las raíces del pensamiento del más grande educador mexicano.

Twitter: @alzati_phd

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