Suficiencia presupuestal para la educación
Para Gustavo Lomelín, amigo y educador La austeridad es la mejor receta para la violencia. Ya lo entendieron en Grecia. Pronto lo entenderá todo el mundo. Es tiempo de dar un golpe de timón para recobrar el crecimiento. Urge atraer flujos masivos de inversión extranjera ...
Para Gustavo Lomelín, amigo y educador
La austeridad es la mejor receta para la violencia. Ya lo entendieron en Grecia. Pronto lo entenderá todo el mundo. Es tiempo de dar un golpe de timón para recobrar el crecimiento. Urge atraer flujos masivos de inversión extranjera directa, que traigan consigo innovaciones capaces de generar nuevos sectores e industrias con potencial para incrementar la productividad y el dinamismo de cadenas productivas y regiones enteras. El 2015 debe pasar a nuestra historia como el inicio de una nueva era de crecimiento.
El complemento indispensable de una estrategia de alto crecimiento, sustentada en la inversión extranjera innovadora, es la educación de calidad. Hoy es imprescindible dar acceso a la educación a los mexicanos que aún están excluidos de ella. Ninguna tarea debe tener mayor prioridad que la de garantizar que ni un solo mexicano se vea excluido de la oportunidad de recibir educación. Ése es el gran desafío para el secretario de Educación Pública, Emilio Chuayffet. El gobierno federal debe comprometerse con la suficiencia presupuestal necesaria para asegurar la educación pública universal de calidad, laica, obligatoria y gratuita, desde el preescolar hasta la universidad.
El complemento indispensable para que la Reforma Educativa ya emprendida rinda los frutos que de ella se esperan, es dotar a la educación de la suficiencia presupuestal. Ha llegado el momento de revisar desde una base cero la composición del presupuesto educativo, a fin de reestructurarlo, de acuerdo con las prioridades de inversión y gasto corriente que se derivan de los objetivos y metas implícitos en la Reforma. Para poner en perspectiva lo que esto significa, cito algunos párrafos del estudio Panorama de la Educación publicado en 2012 por la OCDE.
“México destina el menor gasto en educación por alumno dentro de los países miembros de la OCDE, con 2 mil 875 dólares, y de esa cantidad prácticamente 91.7% se canaliza a salarios. Aunque el gasto público total en México es relativamente bajo (26.2% del PIB) comparado con 45% en promedio de la OCDE, el país destina la segunda proporción más alta de este gasto a la educación con 20.3%, después de Nueva Zelanda, y por encima de países como Estados Unidos y Canadá, que en este rubro ocupan las posiciones 15 y 16, respectivamente, dentro de las economías miembro del organismo. Como proporción del PIB, México destina 6% al gasto en educación, similar al promedio de la OCDE. Casi una cuarta parte de las personas de 15 a 29 años no está ni en la escuela ni empleadas. Esta cifra es la tercera más alta entre los países de la OCDE, detrás de Turquía e Israel. Cerca de 18.6% de los mexicanos de 15 a 29 años de edad son ‘ninis’ (ni estudia ni trabaja), mientras que 30% de los de 25 a 29 años están en esa categoría”.
Esta problemática reclama una solución urgente. Cada joven “rechazado”, cada “nini” es una vergüenza nacional y una semilla de violencia. Será indispensable echar mano de las opciones de tecnología educativa a distancia, a fin de hacer un aprovechamiento óptimo de los docentes con dotes pedagógicas superiores. El bienestar futuro de la nación reclama que los presupuestos se apliquen de manera prioritaria a la educación. Alcanzar un presupuesto educativo suficiente y eficaz debe ser un objetivo inaplazable.
