Nadie puede frenar la Reforma Educativa

Para hacer educación de calidad, conforme a parámetros globales de desempeño, se necesitan, sobre todo, docentes de calidad.

Hoy el valor y la riqueza dependen, cada vez más, de la información y de la inteligencia, materializadas en innovaciones. En este contexto, la trascendencia de la tarea educativa es tal que la educación ha de volverse omnipresente. Ya las tecnologías de la información y la comunicación hacen posible llevar la instrucción a todos los ámbitos del quehacer humano. La educación ha de escaparse de las escuelas e invadirlo todo: el hogar, la calle, los centros de trabajo y hasta los espacios de ocio. Toda comunicación y todo intercambio de información abren oportunidades para llevarla a todos los mexicanos, en especial a los menos privilegiados. No se trata de reemplazar a los docentes con computadoras o smartphones. Por lo contrario, lo que se pretende es potenciar el esfuerzo de maestros y alumnos por igual, permitiéndoles un acceso constante, dinámico y ubicuo al depósito prácticamente infinito de información y saberes constantemente actualizados, que es la red global o internet.

Cuatro ideas centrales orientan al modelo educativo mexicano del Siglo XXI: 1) el consenso generalizado de que hoy el reto central de la educación es el de la calidad; 2) la  comprensión del carácter global del reto educativo; 3) el convencimiento de que ser  competitivos en un mundo global, reclama un aprendizaje continuo, se trata de aprender para la vida, pero también aprender a lo largo de la vida, aprender a aprender; y 4) la convicción optimista de que las debilidades y deficiencias que hoy se observan en nuestro sistema educativo serán vencidas por sus potencialidades y fortalezas.

Con ese fin, es indispensable echar mano de los recursos y modelos que se van generando mediante las cada vez más numerosas opciones de tecnología educativa y de interacción a distancia, a fin de multiplicar el impacto y hacer un aprovechamiento óptimo del recurso más escaso y valioso en esta esfera: los docentes bien calificados y con dotes pedagógicas superiores. Así como no se puede hacer ciencia sin científicos, no se puede hacer educación sin maestros. Y para hacer educación de calidad, conforme a parámetros globales de desempeño, se necesitan, sobre todo, docentes de calidad. De calidad global.

En el nivel básico, la clave de un buen desempeño educativo reside en que, antes de terminar la primaria, los educandos tengan un total dominio de las habilidades de lecto-escritura. Éstas les permitirán comprender los textos con que habrán de interactuar en los niveles siguientes y expresar su pensamiento con precisión y claridad. También es necesario que dominen, antes de terminar la secundaria, los procedimientos y conceptos fundamentales de la aritmética y del razonamiento algebraico. Como complementos, serían deseables: el dominio de alguna lengua extranjera; la capacidad para realizar búsquedas en internet; buenos modales, valores éticos y cívicos, y un aprecio bien fundado por México, su historia y su cultura, en el contexto global, más la exposición a las culturas más importantes del planeta.

El gobierno del presidente Enrique Peña Nieto ha emprendido ya la transformación educativa que le devolverá a México la fe en su destino de grandeza. Esta transformación  es un reto formidable y decisivo para el porvenir de México. Por su experiencia, talento y solidez política, Emilio Chuayffet Chemor sigue siendo el hombre idóneo para conducirla. México puede seguir confiando en la educación pública para que sea la palanca clave de su éxito global.

Twitter: @alzati_phd

Temas: