Austeridad o crecimiento
La única salida para México hoy es el crecimiento. La austeridad impuesta por el FMI, etc., es la mejor receta para la violencia. Caerán sin remedio tarde o temprano los gobiernos y gobernantes que persistan en esa falacia. Ya lo entendieron en Grecia. Pronto lo ...
La única salida para México hoy es el crecimiento. La austeridad impuesta por el FMI, etc., es la mejor receta para la violencia. Caerán sin remedio tarde o temprano los gobiernos y gobernantes que persistan en esa falacia. Ya lo entendieron en Grecia. Pronto lo entenderá todo el mundo. Al presidente Enrique Peña Nieto le urge un secretario de Hacienda capaz de poner en marcha el crecimiento. Lo tiene a la mano. Él sabe quién es. No diré más. Al doctor Luis Videgaray Caso le vendrá de perlas una embajada cerca del FMI. O un consulado en Boston para que revise los textos que aprendió en el MIT. Sobre todo, los de crecimiento económico de Robert Solow y los más recientes de Xavier Sala i Martin.
Por su parte, David López Gutiérrez se va de plurinominal amarrado. Será un gran activo en San Lázaro y con rumbo a Sinaloa, tan urgida de visión y de futuro. Tendrá que vencer o negociar con un gran amigo: Heriberto Galindo Quiñones. Mientras tanto, el talentoso Eduardo Sánchez tiene la oportunidad de reconstruir y proyectar nacional y globalmente la credibilidad, no la popularidad, del presidente Peña Nieto. El periplo británico con la buena reacción monárquica y parlamentaria abre nuevos escenarios que dejan atrás los griteríos manipulados. El Presidente y su gobierno deben agradecer esta vuelta de tuerca al esfuerzo, oficio y talento del canciller José Antonio Meade Kuribreña. Lástima, por México, que no sea posible clonarlo.
México sufre violencia y deterioro institucional a causa de un crecimiento económico insuficiente para eliminar la subocupación y la pobreza extrema y, en particular, de regiones severamente deprimidas desde hace siglos, como las que han cobrado notoriedad en Guerrero, Michoacán, etc. Por eso, tan urgente como reestructurar a fondo el aparato nacional de seguridad y depurar a los tres niveles de gobierno de la influencia criminal corruptora, es poner en marcha la dinámica del crecimiento acelerado. Un análisis estadístico de 100 años del crecimiento económico de México, de 1895 a 1995, y la evidencia hasta ahora disponible muestran que los Presidentes de la República cuyas políticas más contribuyeron al crecimiento económico de México fueron, en ese orden, Porfirio Díaz Mori y Carlos Salinas de Gortari.
Por desgracia, Díaz murió exiliado en París. Sin embargo, Salinas de Gortari, mexicano de excepcional inteligencia y fino tacto político, bien podría encabezar un pequeño, pero selecto consejo de estadistas y hombres y mujeres de negocios, ciencias, artes y letras que ayuden al gobierno y a México a recobrar y mantener el rumbo hacia la prosperidad democrática.
El exorcismo más eficaz y duradero para los demonios que Ayotzinapa y demás han desatado es atraer flujos masivos de inversión extranjera directa, que traigan consigo innovaciones capaces de generar nuevos sectores e industrias con potencial para incrementar la productividad y el dinamismo de cadenas productivas y regiones enteras. O bien de reactivar industrias y regiones estancadas por haberse aislado de la dinámica competitiva global, como las de Guerrero, Oaxaca, Tamaulipas, Michoacán, etc., que hoy han cobrado notoriedad.
Los flujos deben venir de fuera o carecerán del componente innovador indispensable para modificar el “equilibrio estancado” de una economía que sistemáticamente condena década tras década a una parte de la fuerza laboral a la subocupación. El crecimiento económico de México se ha mantenido por debajo de su potencial. Esto ha sido un factor decisivo en la acumulación de rezagos sociales que contribuyen a la inseguridad y la violencia. Es indispensable una agresiva estrategia de atracción de inversión extranjera directa innovadora. O somos capaces de llevar inversión y progreso a las Ayotzinapas, o éstas nos hundirán en el infierno. Austeridad o crecimiento.
Twitter: @alzati_phd
