México pide paz

La demanda de paz y prosperidad será el hilo conductor del proceso electoral de 2015. México está acorralado por una guerra incomprensible. Una absurda guerra alimentada por un oscuro e inasible terror criminal y retroalimentada por las desgarradoras heridas que cada ...

La demanda de paz y prosperidad será el hilo conductor del proceso electoral de 2015. México está acorralado por una guerra incomprensible. Una absurda guerra alimentada por un oscuro e inasible terror criminal y retroalimentada por las desgarradoras heridas que cada muerto, cada cadáver mutilado hace crecer en el alma de un pueblo asombrado y harto de la violencia. México pide paz. Es cierto que el ejercicio del poder, como bien y contundentemente estableció Max Weber, implica inevitablemente el uso de la violencia. De la violencia legítima para mantener el imperio de la ley. Pero es urgente que la ley impere ya en México de una vez por todas. En todo México. Sin excepciones ni demoras. México pide paz.

Enlutado, atemorizado y perplejo, México se enfrenta a un clima de inseguridad y violencia social que obstruye la adopción de estrategias institucionales eficaces para hacer de la crisis oportunidad de progreso, en vez de amenaza de desintegración. Esta compleja coyuntura va más allá de un problema de seguridad que pueda remontarse exclusivamente mediante el uso de la fuerza pública. La multiplicación de poderes fácticos, antagónicos a las instituciones legítimas, tiene hondas raíces económicas y sociales, tales como la acumulación de más de dos décadas de crecimiento económico insuficiente y el ahondamiento de disparidades sociales y regionales ya abismales. La definición de una estrategia eficaz de respuesta a la violencia habrá de ser necesariamente el resultado de un vasto proceso político de construcción de amplios consensos nacionales y de la reactivación económica. Las elecciones las ganará quien mejor entienda los anhelos de los electores, les dé la respuesta más convincente y sea capaz de devolverles la esperanza en un porvenir de paz, de prosperidad y de oportunidades. 

El crecimiento económico de México se ha mantenido muy por debajo de su potencial. Esto ha sido factor decisivo en la acumulación de rezagos sociales y subocupación que contribuyen a la inseguridad y la violencia. Para reiniciar el crecimiento en una economía estancada, como la mexicana, cuyo dinamismo ha sido por años insuficiente para ocupar productivamente a su fuerza de trabajo, es indispensable introducir modos innovadores de producción. Pero, a pesar de todo, una transición democrática que por fin ha instaurado la pluralidad y la alternancia, ha permitido hacer realidad las reformas estructurales indispensables para culminar el proceso de modernización emprendido y dar respuesta eficaz a los retos globales.

Sin embargo, tanto las reformas constitucionales como las leyes reglamentarias de las mismas tienen como objetivo primordial la asignación de nuevas atribuciones, o la modificación  de las existentes, a algún órgano u organismo de alguno de los tres niveles de gobierno, primordialmente el Federal. En consecuencia, en ausencia de una Reforma Administrativa de gran calado, que dote de eficacia, es decir, de capacidad efectiva de supervisión, sanción y ejecución de lo ordenado en las reformas a los órganos y organismos gubernamentales correspondientes, estas reformas acabarán por ser letra muerta, testimonio de loables objetivos de gobierno, pero no acción eficaz. Y esto acabará más temprano que tarde por manifestarse en una gran desilusión nacional, lo que sería terrible porque México quiere paz. Una Reforma Administrativa Integral debe encontrar las soluciones tecnológicas y organizacionales que permitan llevar los servicios públicos y la atención eficaz a todos los mexicanos. Una Reforma Administrativa Integral permitirá a México culminar con éxito su tránsito hacia una cabal democracia, en la que la alternancia, la pluralidad y la limpieza electoral sean,  junto con una administración eficaz, garantía de buen gobierno y paz social duradera. Esto ha de hacerse ya. Desde el 2015. México pide paz y votará por quienes sepan ganar la paz.

Twitter: @alzati_phd

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