Recuperar el momento de México
Si para esta hora no hay noticias alentadoras firmes, quizás habrá llegado el momento terrible de afrontar la desgarradora verdad y declarar formalmente desaparecidos a los 43 jóvenes normalistas de Ayotzinapa, Guerrero. Corresponde a los Poderes de la Unión encabezar ...
Si para esta hora no hay noticias alentadoras firmes, quizás habrá llegado el momento terrible de afrontar la desgarradora verdad y declarar formalmente desaparecidos a los 43 jóvenes normalistas de Ayotzinapa, Guerrero. Corresponde a los Poderes de la Unión encabezar el luto nacional por la ausencia de estos nuevos niños héroes invisibles, víctimas de la invasión purulenta de asesinos sin rostro y sin alma, que amenazan con privarnos de la libertad, la paz y el porvenir. Pero su sacrificio no será en vano. Traerá consigo una catarsis que de la indignación pase a la determinación de recuperar el porvenir. De las oscuras tumbas renacerá la vida nueva que anhela y merece la nación mexicana. No bastará con que rueden cabezas. Concluido el luto debemos comenzar un proceso veraz de reflexión y análisis que conduzca a un gran acuerdo nacional para consolidar la seguridad y construir la prosperidad que elimine de una vez por todas en todo México las condiciones de pobreza y marginación en que se producen tan terribles tragedias.
De aquí en adelante la tarea primordial de los poderes públicos en México es facilitar a los mercados la tarea de generar una nueva economía real y una nueva arquitectura financiera, que permitan el despliegue de las nuevas fuentes de productividad y de crecimiento. De aquí que en México resulte impostergable crear las condiciones y las infraestructuras que permitan a los innovadores y emprendedores mexicanos a competir en terreno parejo con sus contrapartes del resto del mundo. Esta no es primordialmente una tarea cuyo éxito dependa de la disponibilidad de recursos financieros, sino de crear en México un clima de negocios favorable a la innovación, la productividad y el crecimiento.
En 1995 integrar económicamente a México en Norteamérica mediante el TLCAN fue una decisión inteligente y eficaz, frente al reto formidable de sacar a México de un encierro económico prolongado, cuyos resultados se reflejaban en una industrialización fragmentada y en graves síntomas de desintegración social y disparidades insostenibles entre ciudad y campo, centro y periferias. El modelo funcionó a cabalidad y rindió frutos para México y para la mayoría de los mexicanos mientras Estados Unidos consiguió mantenerse como la gran locomotora de la economía global, gracias a sus incomparables capacidades de innovación, consumo y apalancamiento financiero de alcance global.
Sin embargo, resulta evidente que Estados Unidos no tiene ya la capacidad de continuar desempeñando a cabalidad, y por si solos, el papel de locomotora del crecimiento mundial. Ahora, el único modelo sostenible de crecimiento y desarrollo globales será uno que redistribuya, primero, entre las economías líderes del planeta y luego, entre todas las naciones del mundo, las capacidades de consumo, producción e innovación.
Conforme transcurran las próximas décadas, se hará cada vez más evidente el derrumbe del imperialismo hegemónico y la obsolescencia de los nacionalismos belicosos, así como su reemplazo por instituciones supranacionales y eventualmente planetarias, capaces de afrontar con efectividad los grandes retos globales. En el marco de estas nuevas arquitecturas institucionales, el poder de decisión se expresa mediante liderazgos activamente sensibles a los consensos y a las sensibilidades de un mundo políticamente multipolar y económicamente interconectado e interdependiente. Frente a estos desafíos el canciller José Antonio Meade Kuribreña trabaja en recuperar el momento de México, restablecer nuestro prestigio internacional, retomar nuestro legítimo sitio en los organismos multilaterales y rescatar nuestra tradición de política exterior, para que vuelva a ser orgullo de México y de los mexicanos. Las inmortales hazañas diplomáticas de Matías Romero, Isidro Fabela y Alfonso García Robles están ahí para mostrarnos el rumbo.
Twitter: @alzati_phd
