Error 503

Service Unavailable

55 años del movimiento médico

Díaz Ordaz recibió a una comisión, ofreció solución favorable y luego de 22 días se levantó el paro

Las justas demandas y legítimas acciones de protesta de los residentes de la Secretaría de Salud hacen recordar el movimiento médico de hace 55 años, cuando se vivía el esplendor del “milagro mexicano”, pero también del presidencialismo autoritario.

De origen, las condiciones de las residencias eran deplorables en los hospitales del sector salud, y al igual que otros sectores marginados del desarrollo social, los médicos lucharon para mejorar sus condiciones laborales y salariales, pese a que estaba el precedente represor contra ferrocarrileros, maestros, campesinos, etcétera, que se atrevieron hacerlo, en tiempos de la mano dura de Díaz Ordaz, primero como secretario de Gobernación y luego como Presidente.

En noviembre de 1964, los residentes del Hospital 20 de noviembre del ISSSTE se inconformaron contra la disposición de que no recibirían aguinaldo (supuestamente por ser becarios y no “trabajadores” de la institución), formaron la Asociación Mexicana de Médicos Residentes e Internos (AMMRI), y realizaron un paro. Entre lo que se demandaba estaba el aumento de las becas (ganaban menos del salario mínimo), su contratación como trabajadores, un mayor acceso a estudios de posgrado, y después de que fueron despedidos 200 internos y residentes de dicho hospital como respuesta a la protesta, el pliego petitorio incluyó su recontratación.

La dura respuesta gubernamental hizo crecer el movimiento, y para diciembre, 43 hospitales de varias partes del país se habían sumado al movimiento. Díaz Ordaz recibió a una comisión, ofreció solución favorable a sus peticiones, y luego de 22 días se levantó el paro. Como todo quedó en promesas, la AMMRI anunció otra parálisis general, que tuvo el apoyo de la Sociedad Médica del Hospital General de la SSA y de diversas organizaciones de dicho gremio de todo el país, que a fines de ese mes anunciaron la formación de la Alianza Médica Mexicana (AMM). A petición de esta nueva agrupación, la AMMRI cesó su segundo paro, además de que el Presidente hizo otra declaración que abría la esperanza de una salida favorable a sus demandas. Empero, para abril seguían sin concretarse sus peticiones (por ejemplo, el incremento de las becas), e iniciaron un tercer paro. De nuevo, la respuesta oficial fue el cese de dirigentes e integrantes de la AMM y la AMMRI, y la amenaza de correr a todos los médicos, becarios, residentes y enfermeras que participaban en el movimiento, y de contratar nuevo personal.

En mayo, después de la marcha del silencio, la AMMRI decidió terminar con el tercer paro, que duró 43 días. Para agosto, el conflicto seguía estancado, porque no todas las instituciones habían cumplido con el aumento de becas y salarios, ni con otorgar empleos de base a personal eventual. Ante ello, la AMM optó por un cuarto paro, aunque en este caso ya se produjo la ocupación de hospitales por granaderos, y se intensificó la presión para que los paristas reanudaran actividades.

En su primer informe, Díaz Ordaz advirtió que se estaban practicando diligencias por “diversos delitos que posiblemente se están cometiendo”, incluyendo “homicidio por omisión”, a lo que respondió la AMM, que ningún enfermo se había quedado sin atención. Se decidió levantar el paro, aunque ello no evitó que hubiera acciones judiciales contra 30 médicos, el cese de 500 y un mayor hostigamiento contra los participantes del movimiento. La AMM se disolvió, pero su lucha reivindicó la dignidad de los trabajadores de la salud, con causas, según se ve, todavía vigentes.

ENTRETELONES

El PSOE ganará la elección, pero deberá hacer alianzas para formar gobierno.

Temas: