Error 503

Service Unavailable

Trump: foco rojo doméstico e internacional (1)

El pasado sábado se cumplió un año de que Donald Trump subió a la Presidencia de Estados Unidos. Cualquier tipo de festejo quedó frustrado por el cierre del gobierno ante la falta de acuerdos en el Senado sobre un nuevo presupuesto y por miles que marcharon contra las ...

El pasado sábado se cumplió un año de que Donald Trump subió a la Presidencia de Estados Unidos. Cualquier tipo de festejo quedó frustrado por el cierre del gobierno (ante la falta de acuerdos en el Senado sobre un nuevo presupuesto) y por miles que marcharon contra las políticas del mandatario norteamericano (por todo el mundo), destacando las protestas de las mujeres que apoyan el movimiento contra la violencia y acoso sexual ‘MeToo’.

Estos hechos son reveladores de algunos rasgos sobresalientes que han caracterizado su gestión: la imprevisibilidad y la arbitrariedad, los escándalos y las acusaciones, la polarización y la rijosidad, la mitomanía y las fake news, el patrioterismo y la xenofobia. En un año, el magnate inmobiliario se ha convertido en foco rojo doméstico e internacional, mostrando que es el principal enemigo de sí mismo, de su nación y del globo.

Con relación al ámbito internacional, Trump no ha cosechado ningún éxito, sino que, por el contrario, su política ha sido irresponsable, conflictiva, destructiva y ha dejado vacíos que otras naciones buscan ocupar. Irresponsablemente, amaga con salirse de los acuerdos de París para contener el cambio climático. Conflictiva, al elevar las tensiones en Medio Oriente, por amenazar con romper el pacto con Irán, y al reconocer a Jerusalén como capital de Israel, pese a la condena abrumadora de la ONU. Las balandronadas trumpistas en respuestas a los desafíos de Kim Jong-un no sirvieron para detener su militarismo, sino que, por el contrario, parece que es un juego mutuo para justificar el armamentismo y políticas autoritarias. Su política antiinmigrante, xenófoba y racista tampoco ha evitado atentados terroristas de corte yihadista en la propia Unión Americana, y en cambio, lo ha enemistado con innumerables naciones (no sólo musulmanas) que repudian sus vetos migratorios, persecuciones, deportaciones, el muro fronterizo y sus insultos y humillaciones.

Uno de los primeros actos de la Presidencia de Trump fue salirse del acuerdo de libre comercio del Pacífico (TPP), y durante su gestión ha mantenido en jaque al TLCAN (que amenaza con reventarlo, al considerarlo “el peor tratado comercial de la historia”), y a la OMC, dado su desinterés por respetar sus reglas y mecanismos de controversia. En los diversos foros mundiales, el multimillonario neoyorkino ha expresado sus posturas nacionalistas y proteccionistas, mientras que China se ha convertido en el adalid del libre comercio y la globalización, aprovechando su calidad de primer exportador y banquero mundial, lo que le ha permitido extender su influencia mundial, incluso en América Latina. Su autoaislamiento y desinterés en la gobernanza planetaria (que ha incluido su retiro de la Unesco, por ser “anti-israelí”) dejan vacíos políticos que son llenados por la Rusia de Putin, quien también ha sumado poderío, al grado que pudo interferir en la elección estadunidense a favor del candidato republicano. 

Con Trump, la imagen de Estados Unidos como líder mundial se ha desplomado: en la encuesta de Gallup, realizada en 134 naciones, sólo el 30% avala su liderazgo global (en México únicamente el 16%) y 43% lo desaprueba frente a Alemania, por ejemplo, que recibe el 41% de aprobación, y con sólo 25% de rechazo.

Lejos de hacer “grande otra vez a su nación”, Trump ha hecho que su país capitule como líder global y que se convierta, en cambio, en foco rojo internacional por las tensiones e incertidumbre que genera, de que alguien inestable, mentalmente, tenga a la mano el botón nuclear.

ENTRETELONES

Morena se llena de mafiosos y cartuchos quemados.

                Twitter: @evillarrealr

Temas: