Pasos por la Vida… miles

La VI Marcha Pasos por la Vida, integrada por representantes de los más diversos sectores y credos, empresarios y políticos, concluyó con la explícita demanda de derogación de las leyes permisivas del aborto.
 

Enrique Aranda

Enrique Aranda

De naturaleza política

Al igual que en los cinco años anteriores, miles de conciudadanos, jóvenes en su mayoría, tomaron las calles de la Ciudad de México para (literalmente) gritar su repudio a la legislación que, al amparo del silencio cómplice e irresponsable actuar del gobierno capitalino, permitió asesinar a más de 176 mil menores indefensos en el vientre de sus madres en los últimos diez años... cantidad ésta, no sobra insistir, similar a la pérdida de vidas producto de la guerra decretada por las dos últimas administraciones federales contra el crimen organizado.

Otra vez, la VI Marcha Pasos por la Vida, integrada por representantes de los más diversos sectores y credos, empresarios y políticos del Revolucionario Institucional (PRI), Acción Nacional (PAN), Encuentro Social (PES) y Verde Ecologista de México (PVEM) —la senadora Lisbeth Hernández, las diputadas Cecilia Romero Castillo y Aída Arregui Guerrero, así como el constituyente Luis Alejandro Bustos Olivares, en ese orden—, y un cúmulo de dirigentes sociales de al menos media docena de entidades, concluyó frente a la sede de la Asamblea Legislativa y con la explícita demanda de derogación de las leyes permisivas del aborto y la inmediata implementación de políticas públicas responsables y eficaces en apoyo a la mujer embarazada en situación de vulnerabilidad.

En su trayecto hacia Donceles y Allende, los manifestantes gritaron toda suerte de consignas a favor de la vida y en contra de propuestas como la que en fecha reciente hiciera la secretaria del gobierno del cuestionado no-perredista Miguel Ángel Mancera Espinosa, Patricia Mercado Castro, de elevar el plazo en que una mujer pueda solicitar la interrupción de su embarazo “por así haberlo decidido y convenir a su interés…”, dejando de lado la incuestionable, probada realidad, de que el pequeño en gestación es una persona distinta a la madre y, en consecuencia, sujeto de todos derechos… el de nacer, antes que ningún otro.

En una década, refirió el dirigente del movimiento Pasos por la Vida, Ángel Soubervielle a las puertas de la Asamblea, “sólo en hospitales públicos —porque el gobierno se ha negado a auditar lo que ocurre en los abortorios privados, o se reserva la información por así convenir a su interés— más de 176 mil niños (mexicanos) en etapa de gestación, que deberían ocupar cinco mil 800 salones de clases, han perdido la vida por las políticas criminales de gobiernos perredistas en la capital del país”. Por ellos se guardó un minuto de silencio, no sin destacar que, si se sumara tal periodo de silencio por cada uno de los menores sacrificados, “habría que callar durante 122 días completos”.

Callar, indicó, como lo hace la autoridad para no evidenciar el enorme fracaso que para sus titulares representa el que, más que avanzar en la implementación de políticas y opciones a favor de la mujer en general, y en especial de la embarazada en situación de vulnerabilidad, su consistente retroceso es más que obvio…

Y luego, como siempre también, el compromiso: “Hace cinco años, Pasos por la Vida realizó su primera marcha. Entonces prometimos volver hasta lograr la derogación de estas leyes criminales, la protección de la maternidad y la aprobación del derecho a la vida desde la concepción”.

¡Aquí estamos y volveremos cuantas veces sea necesario...! 

ASTERISCOS

* Vaya mensaje el de la presidenta de la Asociación de Magistrados de Tribunales de lo Contencioso Administrativo de los Estados Unidos Mexicanos, A.C., Yasmín Esquivel Mossa en el sentido de que “la sociedad ya no confía en sus instituciones y mira con recelo a los funcionarios… el gobierno ha dejado de ser un instrumento socialmente útil y pareciera transformarse en una pesada, costosa y abultada estructura que sólo sirve para generar corrupción e impunidad”. Más claro, o con eso basta…

Veámonos aquí mañana, con otro asunto De naturaleza política.

                Twitter: @EnriqueArandaP

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