Esta presidencia de la ABM y los directores que contrató, dirigidos por Regina García Cuéllar, cada vez se alejan más de ser un órgano de apoyo para sus agremiados, para ser un problema y motivo de dolores de cabeza.
La publicación de una columna, causó que Emilio Romano, nuevamente cometiera una serie de desatinos. La publicación decía poco más o menos que hay bancos que están revisando las cuotas que cobran a ciertos negocios por la operación de tarjetas de crédito y débito. Para sus agremiados, se trató de un tema que no era tema, puesto que todos saben que esas tasas se fijan libremente por cada participante y que, si las acuerdan, estarían violando las leyes de competencia que supervisa la Comisión Nacional Antimonopolio, presidida por Andrea Marván.
La obsesión de Romano por ser querido por todos escaló el tema y lo convirtió en una minicrisis, por la que dio una explicación rocambolesca en la que dijo algunas cosas verdaderamente raras, como que estas tasas de intercambio no las fija la ABM, y sólo alguien muy desinformado supondría esto puesto que se ajustan libremente entre los participantes. De alguna manera implicó al Banco de México, gobernado por Victoria Rodríguez, pero que tiene una labor de supervisión del sistema financiero. Hubiera sido lo mismo que implicara a la CNBV, presidida por Ángel Cabrera.
No conforme con eso salieron a decir que hay nueve sectores en los que la tasa seguirá siendo de cero, supuestamente para evitar que la gente se asustara, y hasta mencionó sectores como los de escuelas, médicos y dentistas.
¿En qué quedó? La ABM había dicho que ése no es su tema porque lo hace cada banco junto con los operadores de tarjetas y comercios. Entonces, ¿por qué opinar sobre un tema en el que ellos no participan?
REMATE DISTRAÍDO
Algunos directivos de la banca coinciden en que no había necesidad de meterse en ese tema y menos generando una confusión de ese tipo. No falta el amigo de las conspiraciones que cree que sacaron ese tema para no concentrarse en el compromiso de los bancos con la digitalización.
La nueva cuenta que pondrá en operación Banxico, así como otras medidas para impulsar CoDI y DiMo generará que muchas transacciones, por las que hoy cobran las instituciones de crédito se hagan a un costo cero. La CNBV ha venido trabajando en una serie de medidas que tienen como corazón facilitar la operación económica a través de medios electrónicos de pago.
Sí, en el discurso, el presidente de la ABM sostiene que la banca apoya totalmente uno de los proyectos principales de la presidenta Claudia Sheinbaum que es digitalizar la economía; sin embargo, no ha logrado convencer a todos sus agremiados de ir más allá de las presentaciones ante la autoridad.
REMATE CONSULTADO
La CNBV y Banxico iniciaron ayer una consulta pública para “promover la aceptación y la eficiencia de los pagos con tarjetas en México y actualizar el marco normativo aplicable a dichas redes y a sus participantes”. Esta consulta no sólo es para que disminuyan las cuotas de intercambio, sino además, para que las TPV tengan plena operación sin importar quién es el emisor, adquirente o las redes a las que pertenezcan.
Cabrera y su equipo ponen en el centro de su prioridad a los clientes como parte fundamental en un proceso que tiene como objetivo digitalizar la economía. El resultado de esta consulta pública, junto con los cambios que anunciará en uno días más el Banco de México, deberán impulsar la digitalización de la economía.
REMATE RETRASADO
La digitalización de la banca en México es muy inferior al de otros países de América Latina como Brasil y Colombia, en buena medida porque algunos de los bancos agremiados en la ABM no quieren ceder sus parcelas de cobro y mantener sus utilidades por estos conceptos.
Los intentos que ha hecho el gobierno para digitalizar la economía parecía que se habían destrabado por la entrada de la Agencia de Transformación Digital, dirigida por José Merino, que empleó el sentido común, así como la aportación de Banxico, que está por emitir regulaciones que prácticamente dejan sin pretextos a los bancos.
La digitalización de la economía no sólo disminuye los costos de transacción, sino que también contribuye al crecimiento del país, puesto que posibilita que amplios sectores tengan acceso al crédito, que es la mejor manera de progresar para una familia o un negocio.
Sin embargo, Emilio Romano no ha podido conducir a los miembros de la ABM en el sentido correcto y, por lo tanto, se conforma con crear tormentas en vasos de agua.
