Dos mitos y mentiras en materia económica que Andrés Manuel López Obrador cimentó: el Fobaproa fue un gran fraude en el que se benefició a los banqueros y se emitió una deuda impagable, y que la apreciación del peso es un éxito de la economía nacional.
El Padre del Análisis Superior regresa sobre una explicación que no se ha entendido desde los 90 y que, si fueran congruentes, sería explicada por Ignacio Mier, Jorge Ramírez Marín, Patricia Armendáriz y otros miembros del partido oficialista que jugaron papeles fundamentales durante el salvamento del sistema financiero.
Luego de una mala privatización bancaria, que estuvo coordinada por Guillermo Ortiz Martínez, en la que no cambiaron las reglas de operación entre una banca operada por el Estado a una pública (en la que Armendáriz tuvo mucho que ver porque era vicepresidente de la CNBV) se generó una gravísima crisis en el sector bancario que amenazaba con destruir a la economía.
El entonces presidente Ernesto Zedillo tenía dos opciones: volverá a estatizar la banca como lo hizo José López Portillo o salvar al sistema financiero mediante una inyección masiva de capital del erario al Fobaproa que, contrario al mito, es el nombre de una medicina y no de una enfermedad. En ningún momento, ninguna persona que tuviera depósitos en la banca perdió su dinero.
REMATE PERDIDO
De los dueños de 17 de los 18 bancos que fueron privatizados por Carlos Salinas, sólo Banorte, presidido por Carlos Hank González, se mantiene en el mismo grupo de control; los demás banqueros perdieron su capital y algunos de ellos terminaron en prisión. Alguna vez don Roberto González Barrera le dijo al PAS que su éxito se debió a que él estaba aprendiendo a hacer banca cuando los demás ya creían que lo sabían hacer. Banorte es el único que salvó la crisis de mediados de los 90 y es uno de los bancos más importantes.
REMATE COSTOSO
Si bien, en su momento, el salvamento del sistema financiero llegó a sumar 15% del PIB, hoy representa poco menos de 6.0% de la deuda total del gobierno federal. Pero mucho más allá, hay un valor económico que no se considera cuando se habla del salvamento del sistema financiero. Hoy, hay más de 50 miembros de la ABM, que preside Emilio Romano, que compiten diariamente entre ellos y en contra de otros otorgantes de crédito y operadores de medios de pago.
De acuerdo con los más recientes datos de la CNBV, presidida por Ángel Cabrera, los bancos tienen un índice de capitalización de 20.56%, muy por encima de lo requerido por la autoridad, que es de 10.5%, sino que es uno de los más elevados del mundo. Hay un sistema de alertas tempranas que evita que algún banco entre en problemas y si llegan a tenerlos, la CNBV tiene mecanismos automáticos para evitar efectos de contagio o que algún depositante pierda su dinero.
El IPAB, que tiene como secretario ejecutivo a Gabriel Ángel Limón, tiene fondos que cubren más de 98% de los depositantes de la banca con aportaciones de recursos de todos los miembros de la ABM. El sacrificio fiscal que hicieron todos los mexicanos ha sido dinero bien invertido, puesto que ha generado un sistema bancario sólido, competido y que mucho puede hacer para el crecimiento de la economía.
REMATE CAMBIARIO
El segundo mito es que la apreciación del peso es signo de bienestar de la economía y algunos no dudan en tratar de ponerlo en el medallero de Morena, puesto que se confunde o usa el nivel de tipo de cambio como signo de debilidad o fortaleza de la economía. Una de las acciones que tomó bien Zedillo fue otorgar a Banxico, gobernado por Victoria Rodríguez, autonomía que usó para cambiar a un tipo de cambio flexible... Pero ésa es otra historia.
REMATE INVITADO
Cuando Marcelo Ebrard se encontró con Howard Lutnik, secretario de Comercio de EU, le invitó a que viniera a México para reunirse con la presidenta Claudia Sheinbaum. Sin duda una buena jugada del secretario de Economía.
REMATE ÉXITO
El PEF 2027 presentado ayer por Edgar Amador, secretario de Hacienda, presenta la estrategia de política económica que guiará las acciones del gobierno hacia el tercer año de la administración, y deja un buen sabor de boca. La economía mexicana crecerá al menos 2.0% en 2027, por encima de lo previsto para 2026, apoyada por el dinamismo del consumo y el fortalecimiento de la inversión pública y privada, así como por una mayor contribución del sector externo, en un entorno de mayor certidumbre comercial y condiciones financieras más favorables. Además, los ingresos tributarios alcanzarán un máximo histórico de 15.9% del PIB, impulsados por medidas para fortalecer la recaudación, el cumplimiento de las obligaciones fiscales y la reducción de la evasión fiscal.
