Fuego amigo

David Páramo

David Páramo

Padre del análisis superior

Los continuos y virulentos ataques en contra de Marcelo Ebrard provienen básicamente de los leales a Andrés Manuel López Obrador y no de los sectores económicos.  

En esta ocasión, el Padre del Análisis Superior no se detendrá a puntualizar los efectos de la chairofagia, puesto que lo hizo ayer dentro de esta misma columna, pero sí a señalar la doble medida de quienes están ocupados en sus guerras internas entre el que ya se fue y el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum.

Durante las últimas tres o cuatro semanas el secretario de Economía se volvió el objetivo principal de campañas que, sorprendentemente, no provienen de la oposición política sino de aquellos que lo siguen viendo como un traidor a los dogmas de López Obrador. Desde un punto de vista formal, Ebrard no está para agradar a los radicales. Es un funcionario designado por la presidenta Claudia Sheinbaum para mejorar las oportunidades comerciales de México.

REMATE AGRADADO

Marcelo Ebrard tiene un gran reconocimiento entre los empresarios, puesto que, efectivamente, los está atendiendo. Figuras como Alejandro Malagón, presidente de Concamin, sólo tienen palabras de elogio para el equipo de Economía.

Rafael Zaga, cabeza de la industria textil, ha reconocido públicamente que, gracias a la intervención del equipo de Economía, se logró revertir 15 meses de caídas continuas en el sector derivadas de las malas políticas comerciales del sexenio anterior, y han logrado recuperarse en buena medida porque se ha establecido una política industrial. De hecho, se le reconoce a Ebrard que rompió un paradigma que duró prácticamente desde los años 90: esa idea de que la mejor política industrial era que no hubiera política industrial. 

El subsecretario de Economía, Luis Rosendo Gutiérrez, ha dicho que es un momento de síntesis dialéctica en el comercio mundial y de ahí que sea fundamental la negociación del T-MEC que se está dando en esta semana y que parece que los obradoristas quieren dinamitar. Sin embargo, Marcelo Ebrard ya prepara el posicionamiento de México sobre reglas de origen y acero. Para las negociaciones está armando un megacuarto de junto con acompañamiento técnico de la IP, en el que destacan Carlos Slim, Antonio del Valle, Mónica Aspe, Carlos Hank y Lorenzo Servitje. 

Del sector automotriz están Rogelio Garza, Francisco Garza, Daniel González Luque y Rodrigo Centeno, entre otros. Y del sector acerero: Guillermo F. Vogel, Máximo Vedoya, Raúl M. Gutiérrez, Víctor Martínez-Cairo, Eduardo Garza, Joseph Woldenberg y Salvador Quesada.

REMATE AHOGADO

La presidenta Claudia Sheinbaum anunció que se creará un observatorio de la condición de los ductos de Pemex. Se trata de una gran idea, puesto que así un organismo independiente va a tener control sobre lo que ocurre en la petrolera estatal que dirige Víctor Rodríguez… lo malo es que ya existe. 

La Semarnat, encabezada por Alicia Bárcena, tiene la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA), que justamente tiene como función hacer ese monitoreo. Por lo que se ve no cumple con su trabajo y quienes tratan de justificarlo dicen que ha tenido muchos cambios en su dirección.

Rebeca Sánchez duró un mes, luego de que Armando Ocampo renunciara inopinadamente a ese cargo. Desde el 20 de marzo la directora es Andrea González.

El PAS se pregunta ante la falta de información oficial: ¿las salidas de Sánchez y Ocampo se deben al ocultamiento del derrame de petróleo en el golfo de México? 

Todo indica que mucho tuvo qué ver. 

Justamente, la función de la ASEA es garantizar que el sector energético opere con elevados niveles de seguridad para la población: evidentemente, fallaron. Hay quienes le aseguran al PAS que las intempestivas salidas habrían estado fundamentadas en su intención de alertar a la población sobre el derrame y que encontraron obstáculos grandes, no sólo dentro de Pemex, dirigida por Víctor Rodríguez, sino por los sectores del gobierno que no son institucionales, sino que siguen al servicio de Andrés Manuel López Obrador. 

Hasta el momento, mucho se ha concentrado en decir que hubo ocultamiento del derrame en Pemex, que fue perpetrado por tres funcionarios medios de la petrolera, quienes engañaron al Inmaculado Rodríguez y el “ingenuo” no se dio cuenta, a pesar de la gran cantidad de denuncias públicas. 

Aquí es necesario establecer datos que parecerían paralelos. Ante la pérdida de confianza de la presidenta Sheinbaum hubo gritos y sombrerazos en las áreas de comunicación de Pemex, donde personas que supuestamente llegaron a corregir el mal manejo de las crisis duraron algo así como 30 días, pero la directora se mantuvo en el cargo. Sería bueno que se explicara qué papel jugó la ASEA en este derrame. Hasta cierto punto es lógico que le hayan visto la cara a Rodríguez o que siga fingiendo que la virgen le habla, pero no así la ASEA.