Australia y México, la seguridad alimentaria mundial
Ambas naciones precisan enfrentar los retos de la agricultura en tierras áridas, así como los desafíos de entornos tropicales húmedos.
Existen muchos aspectos comunes entre Australia y México, y el sector agrícola es un ámbito donde lo mucho que ambos países tienen en común reviste gran importancia. Ambas naciones precisan enfrentar los retos de la agricultura en tierras áridas, así como los desafíos de entornos tropicales húmedos. No obstante, Australia y México son proveedores de productos agrícolas de gran calidad, particularmente en sus respectivas regiones geográficas de Asia y las Américas. Y la importancia del papel que nuestros países juegan en alimentar a la población mundial continuará aumentando.
A veces nuestras capacidades como exportadores nos harán competidores, pero en maneras que deberían incentivar las eficiencias que derivarán en posicionarnos mejor en los mercados globales. De manera más importante, nuestros respectivos sectores agropecuarios brindan posibilidades extraordinarias para una mayor colaboración, especialmente en incrementar las capacidades técnicas y de investigación científica, las cuales realzarían la productividad.
De cierta manera ya estamos llevando a cabo lo anterior. Por ejemplo, este año estamos celebrando el 50 aniversario del Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (CIMMYT), un centro internacional por excelencia para la investigación y el desarrollo, ubicado en México, y con el cual colaboran más de 11 instituciones australianas. Dicha colaboración internacional ejemplar ha beneficiado enormemente tanto a Australia como a México.
Y la trayectoria a seguir se vislumbra aún más emocionante. Australia está consciente de la importancia de un enfoque de “cadena de valor integral” en el desarrollo de su relación con México, y que a su vez enfatice los servicios y la tecnología agrícolas. Dicho enfoque se vincula con nuestras capacidades en materia de investigación científica y capacitación, generando así un entorno de colaboración basado en las similitudes entre nuestros sistemas de producción subtropicales y tropicales.
Por ejemplo, Australia y México son importantes productores ganaderos, tanto de carne como de productos lácteos, y ambos países son miembros de la International Beef Alliance. Australia es el mayor exportador de carne de bovino del mundo en términos de valor, y hace unos meses se exportaron desde mi país siete mil cabezas de ganado para mejorar el hato ganadero de México. En el ámbito de producción de carne de ovino, varias organizaciones australianas están colaborando con la Unión Nacional de Ovinocultores (UNO) en la creación de un centro nacional de mejoramiento genético ovino.
Otros ámbitos de posible colaboración son seguridad alimentaria e innovación de alimentos.
Australia también se ha beneficiado de la experiencia e inversión de México. Por ejemplo, Gruma opera en mi país una planta de grandes dimensiones, la cual suministra al mercado australiano, así como a diversos países de Asia. Australia acoge con beneplácito esta inversión, la cual ilustra lo valioso que mi país puede ser como puerta de entrada a aquellas empresas mexicanas que deseen incursionar en Asia y a la vez contar con acceso a mano de obra altamente calificada.
Australia desea obtener provecho de esta agenda. Estamos sumamente interesados en promover dichas inversiones e innovaciones en ambas naciones, no sólo para generar prosperidad económica para nuestros países, sino también para ayudar a resolver un reto global crítico de este siglo: la seguridad alimentaria.
Espero sus comentarios en downunder.mexico@dfat.gov.au, en Facebook.com/ausembmex, o en Twitter.com/AusEmbMex.
Embajador de Australia en México.
