Transístmico, competitividad internacional y desarrollo regional

Por Fadlala Akabani Entre los proyectos que brindan a México un potencial para su desarrollo comercial e industrial en el siglo XXI se encuentra el del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec CIIT, que por su ubicación geográfica, infraestructura ferroviaria, ...

Por Fadlala Akabani

Entre los proyectos que brindan a México un potencial para su desarrollo comercial e industrial en el siglo XXI se encuentra el del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec (CIIT), que por su ubicación geográfica, infraestructura ferroviaria, industrial y energética, será un competidor —más veloz y económico— del Canal de Panamá, uno de los nodos de comercio marítimo más transitados del planeta por el que circulan alrededor de 280 millones de toneladas al año.

Como organismo de la administración pública federal, el CIIT está encargado del desarrollo de una plataforma logística para integrar los servicios portuarios de Salina Cruz, Oaxaca, con los de Coatzacoalcos, Veracruz, a través de una conexión ferroviaria, que será una alternativa para reducir tiempos de traslado y costos de operación en la ruta del comercio marítimo con mayor demanda a nivel global, la que va del Sudeste Asiático hacia la costa este de EU.

La distancia entre ambos puertos de Salina Cruz y Coatzacoalcos comprende 316.38 kilómetros que ya se encuentran interconectados por una vía férrea, cuyo tiempo de traslado para un tren de carga es de 8 horas con nueve minutos a una velocidad promedio de 38.8 km/hr, de acuerdo con datos del Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec. En 2018, esta vía registró un movimiento de 532 mil 662 toneladas de mercancías, siendo 75.7% productos industriales, 23.7% productos inorgánicos y 0.60% productos forestales y que conjuntamente representaron 0.5% de la carga nacional ferroviaria. Para ser la línea férrea más eficiente de México, pero, especialmente de Norteamérica, requiere modernizarse para competir con la velocidad promedio (42 km/hr) de Union Pacific en EU en condiciones seguras.

El Istmo de Tehuantepec es un área estratégica en la producción energética a nivel nacional, tanto en el sector petrolero como eléctrico, pues en la región se encuentran dos de las siete refinerías del territorio nacional, General Lázaro Cárdenas e Ingeniero Antonio Dovalí Jaime, ubicadas en Minatitlán, Veracruz y Salina Cruz, Oaxaca, respectivamente, y a tan sólo 180.1 km de Coatzacoalcos, Veracruz, se encuentra la refinería Olmeca de Dos Bocas en Paraíso, Tabasco. Asimismo, tienen asiento cuatro de los seis complejos petroquímicos de Pemex —en el país—, así como una red de ductos de aproximadamente 269 kilómetros. A su vez, la región también tiene gran potencial en materia eléctrica al generar 14.5% de la energía eléctrica a nivel nacional, siendo Veracruz el principal productor con13.1% de la generación total. La región del Istmo cuenta 66 subestaciones eléctricas y 2,871.7 kilómetros de líneas de transmisión e infraestructura primaria en todo el territorio.

En torno al CIIT se podrá articular el desarrollo económico y social de una región cuya población asciende a los 2.4 millones de personas, siendo habitantes de los 46 municipios de Oaxaca 28.3% y de los 33 municipios de Veracruz 71.1%. Respecto a las características demográficas de su población, cabe señalar que 25% son jóvenes de 15 a 29 años, es decir, en edad de ejercer la actividad económica, mientras que 26.8% son menores de 14 años, lo que le proporciona un potencial de largo plazo a su capital humano. Conviene también tener en cuenta que en el Istmo veracruzano 25.8% de la población se auto describe como indígena, mientras que este indicador alcanza 57% en el istmo oaxaqueño.

Pese a las consabidas ventajas de la región este proyecto llevaba más de un siglo en el tintero de la política económica e industrial del Estado mexicano, que ni siquiera gobiernos tan fuertes como el de Lázaro Cárdenas o el de López Mateos lograron concretar, entre otros factores por la falta de espíritu liberal en Estados Unidos que prefirió el proteccionismo al usufructo de su inversión extraterritorial en Panamá antes que la competencia.

Sabedor de que los tiempos convulsos son tiempos de oportunidades, López Obrador ha conseguido aprovechar la guerra económica entre Pekín y Washington a favor de México para atraer el interés de inversionistas asiáticos y asegurar no sólo la anuencia, sino financiamiento del capital de EU, como ya ha sido anunciado los cuatro parques eólicos que serán administrados por CFE y conforman parte de un sistema de diez complejos industriales a ser desarrollados en la región.

El Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec es una apuesta de López Obrador por demostrar que México y su economía son competentes en el mercado global de logística y suministro de mercancías; contemplando el principio de Economía para el Bienestar del Programa Nacional de Desarrollo, es decir, incluyendo a todos y sin dejar a nadie detrás del desarrollo integral que impulsa la infraestructura social y el crecimiento económico regional en pleno respeto a la riqueza cultural y tradiciones de una región única, el Istmo oaxaqueño y veracruzano, el Istmo de Tehuantepec.

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