México construye una región más próspera e incluyente para todos
Detrás de los datos duros están las historias personales de miles de beneficiarios.
Por Laura Elena Carrillo Cubillas*
La gira de trabajo del presidente Andrés Manuel López Obrador a Guatemala, El Salvador, Honduras, Belice y Cuba, del 5 al 8 de mayo, significó un momento clave en el fortalecimiento de las relaciones bilaterales con estos países. A partir de 2018, con la llegada en México de la administración del presidente López Obrador, la construcción de una nueva estrategia regional de cooperación para el desarrollo se convirtió en una prioridad para la política exterior mexicana. Para ello, se desplegó un esfuerzo institucional de gran calado que ha revolucionado el papel de México en nuestra región, como un país solidario cuya misión de combate a la desigualdad y la pobreza rebasa fronteras.
Los primeros pasos de esta estrategia implicaron la creación del Plan de Desarrollo Integral (PDI), un documento elaborado por la Cepal a petición de los gobiernos de México, Guatemala, El Salvador y Honduras, que presentó un diagnóstico regional multidisciplinario para atacar las causas estructurales de la migración forzada. Éste sirvió como base para los acuerdos de cooperación que permitieron la instrumentación de los proyectos Jóvenes Construyendo el Futuro y Sembrando Vida en El Salvador y Honduras, mismos que han producido resultados extraordinarios y que están en proceso de expansión.
Empecemos por Sembrando Vida. Este proyecto de apoyo a pequeños agricultores logró una cobertura de más de 25,861 manzanas (18,103 hectáreas) de tierra de cultivo, trabajando con 20,000 pequeños agricultores de las zonas de mayor marginación en Honduras y El Salvador. Único en su tipo, Sembrando Vida entrega mensualmente 250 USD en efectivo a los participantes, además de insumos básicos y asistencia técnica personalizada impartida por ingenieros agrícolas. Bajo el auspicio de este proyecto, se crearon 44,947 empleos indirectos, produciendo 11,000 toneladas de maíz, 1,096 de plátano, casi 2,000 de frijol, y 325 de café, entre otros cultivos; también se establecieron 272 biofábricas administradas de forma comunitaria, que producen fertilizantes, compostas y otros insumos para incrementar el rendimiento de la tierra de forma sostenible con el medio ambiente.
Por otro lado, y atendiendo a otra población altamente vulnerable, Jóvenes
Construyendo el Futuro es un proyecto que da oportunidades de capacitación laboral a jóvenes excluidos del mercado formal de trabajo por condiciones de pobreza, estigmatización o falta de acceso a la educación. El proyecto, que logró una cobertura de 20,000 personas en ambos países, integra a los participantes en un centro de trabajo de su elección y provee de un estipendio de 180 USD mensuales a cada beneficiario que cumple con los requisitos de evaluación establecidos.
La instrumentación de estas iniciativas es un ejemplo de lo que podemos lograr en nuestra región, de que es posible realizar acciones que impacten en el corto plazo la vida de la población más vulnerable, al mismo tiempo que se construyen estructuras y prácticas de colaboración que en el largo plazo tienen efectos multiplicadores. Gracias a esta nueva manera de entender la cooperación internacional para el desarrollo, y en vista de los resultados alcanzados, se llegó al acuerdo de expandir los proyectos iniciados en El Salvador y Honduras. Ahora comienza el proceso de instrumentación de Sembrando Vida en Belice, Cuba y Guatemala, confirmando que compartimos la responsabilidad de atacar las causas estructurales de la migración forzada y la desigualdad. Es claro que a través de la colaboración estrecha y la innovación en materia de política social podemos cambiar el rostro de nuestra región.
En última instancia, el trabajo técnico y el esfuerzo del personal de la Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo (Amexcid) y sus contrapartes regionales se ha visto reflejado en la vida de miles de personas que pueden imaginar un futuro mejor en su propia tierra, cerca de sus familias. Detrás de los datos duros, de los números y los procesos técnicos están las historias personales de miles de beneficiarios que han podido recibir de México la solidaridad que nos caracteriza como país. Trabajamos por ellos y con ellos, decenas de miles de hombres y mujeres que con su esfuerzo nos motivan a seguir adelante en la construcción de una región más próspera e incluyente para todos.
*Directora ejecutiva de la Amexcid.
