Los jóvenes ponen el ejemplo, van por una nueva cultura del medio ambiente
• Cada año, 13 millones de toneladas de basura plástica llegan al océano.
Por Leonel Luna Estrada
Una nueva cultura del cuidado del medio ambiente está surgiendo a partir de la prohibición de las bolsas de plástico en la Ciudad de México y en otras entidades del país, lo que está marcando el inicio de dejar atrás “el usar y tirar" y sobre todo el uso de productos altamente contaminantes como el plástico y unicel.
Hay una mayor conciencia sobre el destino final de los desechos sólidos, de todo aquello que se tira a la basura, algunos ya se preguntan qué hacer con tanto envase de plástico y de pet de un solo uso y con envases no biodegradables.
Quienes han tomado una mayor conciencia del daño al medio ambiente son los jóvenes, son ellos quienes reclaman no usar más plástico, evitar todo aquello que contamine el medio ambiente, bolsas y popotes de plástico.
En los últimos dos años empezaron a llamar la atención a nivel mundial jóvenes que buscan contribuir a dejar atrás el plástico de un solo uso.
Fion Ferreira es un adolescente irlandés que fue galardonado con el Gran Premio de ciencia por Google por su método para extraer microplásticos en los mares; mientras Lilly, una joven tailandesa de 12 años de edad, busca crear conciencia de la importancia de no usar más bolsas de plástico en Tailandia, país que ocupa el sexto lugar como uno de los que contribuyen a la contaminación en el mundo, según Greenpeace.
Todos hemos escuchado los discursos de Greta Thunberg, la adolescente sueca, quien reclama a los gobiernos del mundo su intervención para evitar una catástrofe ambiental ante el cambio climático. En tanto, una joven argentina Martina de Marcos recorre el mundo con una campaña denominada Limpiando el mundo.
A mediados del año pasado, más de 3 mil jóvenes mexicanos se unieron para recuperar un total de 24 toneladas de residuos en playas y ríos de nuestro país.
Hay varias universidades del país que estudian la utilización del nopal, maíz y de la hojarasca para que sean la materia prima de una bolsa para varios usos y reutilizable.
El año pasado, un grupo de jóvenes de Morelia, Michoacán, organizaron en redes sociales la iniciativa #MoreliaCeroPlásticos y #UnoalDía que se trataba de recoger basura de las calles, tomarse una foto y etiquetar en redes a dos de sus amigos para que repitieran la acción y así multiplicarse el esfuerzo. Fue muy exitoso este ejercicio tan sencillo.
Los cambios de comportamientos a favor del medio ambiente ya se viven diariamente. A mediados de marzo se llevará a cabo el Festival Iberoamericano de Cultura Musical Vive Latino y se aplicarán nuevas estrategias para reducir la contaminación. Ya no se utilizarán plásticos ni popotes, sólo con material biodegradable.
Estamos ante una gran cruzada mundial por evitar el plástico de un solo uso. México no puede ignorar tal situación. Y quienes nos están poniendo el ejemplo son los jóvenes.
Es normal que exista un intenso debate por las medidas de la prohibición de las bolsas de plástico de un solo uso, pero estoy seguro que vamos por buen camino. Llegará un momento en que los empresarios, los legisladores, las autoridades y los ciudadanos estaremos dispuestos en aportar algo más a favor del medio ambiente.
En el fondo, la discusión debería centrarse en cambiar nuestros hábitos, utilizar bolsas de materiales no para un solo uso, sino de forma permanente y continuar con estudios científicos para encontrar las mejores opciones, y así evitar a toda costa, la contaminación en nuestros mares y la muerte de cientos de especies animales.
De acuerdo con el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, cada año, 13 millones de toneladas de basura plástica llegan al océano y hay investigaciones realizadas por universidades que han demostrado que algunas especies de peces comen las partículas plásticas que dañan la salud de los humanos.
Así que es tiempo de cambiar de conducta y empezar de una vez por tomar algunas medidas, de lo contrario las futuras generaciones —nuestros hijos y nietos— serán quienes padezcan una situación más difícil de la que hoy vivimos en materia ambiental.
