La Guardia Nacional no da una…
Por más elementos que se desplieguen no necesariamente se traducirá en disminución de la criminalidad
Por Azul Etcheverry Aranda
Estamos a menos de dos meses de cumplir el aniversario de la creación de la Guardia Nacional en México y la realidad es que los resultados aún se ven muy lejanos. Sobra decir que el 2019 se registró oficialmente como el año más violento del que se tenga registro, la inseguridad se siente como nunca antes y lo confirman las 34 mil 582 víctimas de homicidios dolosos de acuerdo al Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.
De inicio, podemos ver dos problemas, el primero, que por más elementos que se desplieguen no necesariamente se traducirá en disminución de la criminalidad. Por otro lado, habrá que ver las herramientas que se le están dando a la Guardia Nacional para cumplir con sus funciones. Hace tan sólo unos días, veía impactada cómo habitantes de La Colonia y Cenobio Moreno, Michoacán, agarraban, literalmente, a huevazos a un convoy. Con mucha tristeza, se podía ver cómo, a pesar de traer arma en mano, eran amenazados, amarrados y desarmados sin tener reacción alguna que retirarse.
¿Habrá otro país en el mundo donde las autoridades sean dominadas por los ciudadanos? Lo dudo. Éste no es un caso aislado, el 27 de mayo pasado, habitantes de la Huacana, también en Michoacán, desarmaron, golpearon y hasta retuvieron a elementos de la Guardia Nacional, con quienes hubo que negociar el cambio de armas por soldados, ¡imagínese nada más! Además, existen otros casos, grabados en video, donde los elementos son atacados con piedras, palos, incluso palas, sin tener otra defensa que dar la vuelta y retirarse.
A mí en lo personal, me da la impresión que cada vez que se vuelven virales estas faltas totales de respeto hacia las autoridades, los criminales se regodean al ver que quienes están encargados de la seguridad ciudadana, no pueden defenderse de ataques con piedras y palos. Ojo, no es que no sepan, simplemente existe una orden ridícula de no responder a estos actos, ya ven que por ahí se dijo que hay que respetar al pueblo, aunque éste incluya asesinos, secuestradores o narcotraficantes.
En fin, es bien sabido que la seguridad de los mexicanos no es prioridad de la administración actual, ya nos han tomado el pelo con promesas de que la seguridad llegará con el bienestar (a pesar del nulo crecimiento económico) o que bastará acusar a los criminales con sus madres y abuelas. Mientras tanto, la famosa Guardia Nacional seguirá apareciendo en redes humillada o recriminada por encargarse del flujo migratorio en la frontera sur del país.
