Israel: la verdad tras el terror
Ante una evidencia incontrovertible, es momento de ver a través del humo y rechazar el uso de vidas inocentes como peones
Por Nadav Peldman*
En la actualidad, Israel tiene el objetivo de eliminar al grupo terrorista Hamás, sin embargo, éste no es el único frente que debe abordar. En este conflicto, la difusión de noticias falsas ha adquirido una relevancia significativa, convirtiendo la búsqueda de la verdad en una tarea constante.
Un ejemplo claro de esta batalla mediática se produjo el 17 de octubre. En esa noche del martes en Israel, los principales medios de comunicación de todo el mundo informaron que el hospital Al-Ahli en la Ciudad de Gaza había sido bombardeado, causando la muerte de al menos 500 palestinos. Como suele ocurrir, Israel fue inmediatamente culpado. A pesar de que horas más tarde se demostró con evidencias contundentes que el verdadero responsable de lo ocurrido era la Yihad Islámica, grupo terrorista ubicado en la Franja de Gaza, muchos parecían tener dificultades para ocultar su desconfianza en los hallazgos preliminares.
A medida que se disipaba la niebla de la guerra, o más bien la densa capa de desinformación y propaganda desplegada por Hamás, quedó claro que gran parte de la información original era incorrecta: el hospital en sí no fue alcanzado, pero sí lo fue su estacionamiento; la cifra de muertos, aunque lamentable, ascendía a decenas, no a cientos; y, sobre todo, la causa del desastre no fue Israel, sino un cohete lanzado por la organización terrorista en Gaza.
Incluso después de que Israel presentara los resultados de su investigación, respaldados por pruebas que demostraban que se trataba de un cohete palestino mal disparado, no se dejaron esperar los informes de noticias que aún ponían en duda las evidencias y los hechos verificables expuestos por Israel.
¿Por qué se da crédito a los terroristas como si fueran fuentes confiables y justas? Hamás, una organización terrorista cuyo objetivo es la aniquilación de los judíos, así como la destrucción de Israel, está impulsada por una ideología islamista extremista que está dispuesta a hacer cualquier cosa para lograr sus aspiraciones. Como hemos sido testigos, Hamás no sólo masacra a israelíes de las formas más brutales y espeluznantes, sino que también sacrifica innumerables vidas palestinas.
Un ejemplo notable de esto es la práctica de Hamás de utilizar a civiles como escudos humanos. Lleva a cabo sus operaciones terroristas y establece sus principales centros operativos militares en instalaciones como hospitales, escuelas, mezquitas, iglesias y zonas residenciales. De esta manera, civiles palestinos, incluidos niños, son intencionalmente ubicados en estas áreas.
Esto tiene el efecto de aumentar la presión internacional sobre Israel cuando responde a los objetivos militares legítimos de Hamás, ya que se encuentran dentro de zonas civiles. Esta táctica indignante está bien documentada, sin embargo, algunos siguen negándose a aceptar pruebas irrefutables.
Ante una evidencia incontrovertible, es momento de ver a través del humo y rechazar el uso de vidas inocentes como peones.
* Jefe de misión adjunto
de la Embajada de Israel
