Del nearshoring al friendshoring: oportunidades de atracción de inversión a la Ciudad de México
La Ciudad de México tiene todo para convertirse en el epicentro de esta relocalización en el país.
Por Fadlala Akabani Hneide
Secretario de Desarrollo Económico de la Ciudad de México
Según el Fondo Monetario Internacional, México ya ocupa el lugar 15º entre las economías más grandes del mundo, para situarse como la más grande de Hispanoamérica, al superar a España. Su posición geográfica estratégica y cercanía con Estados Unidos, la estabilidad de las finanzas públicas y la fortaleza del peso mexicano, el gran tamaño y talento de la fuerza de trabajo, la abundancia de recursos naturales y accesibles precios de los energéticos, así como la extensa red de 12 tratados de libre comercio, hacen del país un destino atractivo para la inversión extranjera directa. En particular, la Ciudad de México presenta importantes oportunidades para atraer inversión en el contexto del nearshoring y más ahora el friendshoring de empresas exportadoras de manufacturas avanzadas.
Hoy, México se ubica entre los 10 principales países manufactureros del mundo, contribuyendo anualmente con el 1.5% de todas las manufacturas producidas a nivel global, con un valor cercano a los 175 mil millones de dólares. No obstante, el entorno geopolítico actual nos presenta la oportunidad de llegar a estar en el top cinco para la siguiente década. La interrupción de las cadenas de suministro tras la pandemia, el conflicto armado en Europa, los altos precios del petróleo, gas, gasolina y energía, al igual que las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China, están articulando una relocalización de las cadenas de valor de la industria manufacturera en todo el mundo.
De hecho, según cálculos del Banco Interamericano de Desarrollo, la ganancia potencial para México de las oportunidades de nearshoring en el corto y mediano plazos podrían representar un aumento de hasta 35,278 millones de dólares en nuevas exportaciones de bienes y servicios, con importantes oportunidades para la industria automotriz, textil, farmacéutica y energías renovables, entre otras. En este contexto, decenas de empresas están buscando instalarse en México, principalmente porque el país tiene un atributo envidiable: cercanía geográfica, económica, social y política con Estados Unidos. Más allá de la cercanía al territorio estadunidense, la integración económica y social de ambos países se intensifica, por lo que México puede destacar como un aliado confiable de Estados Unidos en un escenario internacional polarizado, para acelerar y aumentar la llegada de inversión. De esta forma, estamos entrando a una nueva dinámica conocida como friendshoring.
La Ciudad de México tiene todo para convertirse en el epicentro de esta relocalización en el país. Principalmente de aquellas actividades manufactureras con alto valor agregado, con tecnologías limpias, procesos de industria 4.0, y con un fuerte componente de innovación, investigación y desarrollo tecnológico. Para ello, estamos mejorando el ecosistema de la manufactura a nivel local revitalizando la zona industrial de Vallejo, que a mediados del siglo pasado fue el principal polo manufacturero del país. Hemos mejorado la infraestructura vial con concreto hidráulico, ampliado el drenaje y alcantarillado, modernizado el alumbrado público, fortalecido la seguridad y construido un Centro de Desarrollo e Innovación Tecnológica (CDIT) de más de 2,000 m2 de laboratorios, como un espacio para la colaboración entre academia, gobierno y empresas con el fin de generar soluciones conjuntas para la industria y la ciudad.
Es una realidad que la Ciudad de México ya es punta de lanza a nivel nacional en atracción de inversión extranjera directa, pues recibe uno de cada cuatro dólares invertidos en el país. Tan sólo en lo que va de 2022, la capital ha recibido la cifra récord de 9,356 millones de dólares, la más alta desde 2001, y estamos convencidas de que será la mayor de su historia al finalizar el año. Lo que vuelve a la Ciudad de México sumamente atractiva es su alto grado de especialización y complejidad económica, acceso al mayor mercado de consumo del país por los 22 millones de habitantes del Valle de México, su vasta oferta cultural y de entretenimiento, amplia gama de oficinas corporativas, robustos servicios educativos, de salud y financieros, disponibilidad de talento altamente calificado, extraordinaria conectividad nacional e internacional, la continua mejora en materia de seguridad y las políticas orientadas a convertirla en una ciudad más sostenible, innovadora y de derechos.
Finalizo por mencionar que el gobierno de la doctora Claudia Sheinbaum coincide con la propuesta de política industrial del gobierno de México para enfocar esfuerzos en atraer inversiones en sectores estratégicos como el agroindustrial, eléctrico-electrónico, electromovilidad y farmacéutico. Empresas de todos estos sectores ya tienen presencia en Vallejo y queremos que vengan aún más en un contexto de friendshoring. La industria maquiladora y manufactura de exportación todavía tiene mucho potencial de crecimiento en la Ciudad de México. Aprovechemos que nos encontramos en una de las regiones más conectadas, integradas y competitivas del mundo, que es Norteamérica, para consolidar el desarrollo económico sostenible e inclusivo en el país y la capital.
