Banco del Bienestar, alcances y retos de cara al próximo sexenio

Se puede afirmar que es la única entidad bancaria con cobertura nacional

Por Fadlala Akabani

Gran parte de la explicación de la contundente victoria electoral de la 4T el 2 de junio de 2024 corresponde a los avances en materia económica del gobierno de México (2018-2024) encabezado por Andrés Manuel López Obrador.

En términos generales, se ha mantenido una inédita fortaleza de la moneda, que llegó a ser denominada superpeso, por su apreciación frente al dólar; se ha ejercido disciplina fiscal sin caer en endeudamiento e incrementado la recaudación a partir de eliminar las condonaciones a los grandes capitales; se ha consolidado un prestigio como país cada vez más atractivo a la inversión extranjera directa y se ha incrementado el salario mínimo, impactando positivamente la calidad de vida de millones de trabajadores y el mercado interno, sin provocar inflación.

También se ha reactivado la inversión en empresas productivas del Estado mexicano como Pemex y CFE; y a partir de diversos programas se ha estimulado la producción agropecuaria, industrial y comercial, que ha derivado en un crecimiento económico sostenido, así como en condiciones de gobernabilidad –incomparables en el continente americano–, estabilidad política y social.

Es por ello, que, para dar continuidad a este proceso y, al mismo tiempo, profundizarlo, la política económica de la 4T para el sexenio (2024-2030) contempla la inversión pública para la creación de infraestructura propicia para la movilidad y el transporte de personas y mercancías; la mayor conectividad y las mejores condiciones de competencia tecnológica que permitan el incremento del ancho de banda y el surgimiento de más centros de datos; la simplificación de trámites y digitalización de procesos administrativos para la apertura de nuevos negocios.

Existen, entre los múltiples espacios de influencia económica del gobierno de México, pocos con la trascendencia e importancia que implica en múltiples rubros el Banco del Bienestar. Una institución que ha sido objeto de burlas y que era a estas alturas del partido cuasi inconcebible para el pensamiento neoliberal, por su número de sucursales, por la amplitud del territorio que cubre, y por su misión social, que va más allá de entregar directamente y sin intermediarios los recursos de los programas del Bienestar a los beneficiarios, sino que también acerca servicios bancarios a los más pobres (que no suelen ser sujetos de crédito) incluso, hasta en las comunidades más apartadas y no consideradas por la banca tradicional.

Heredero de Bansefi –que no contaba siquiera con sistema de cómputo propio ni más de trescientas sucursales– el Banco del Bienestar, es actualmente el de mayor número de sucursales a nivel nacional con 3 mil 149; dejando atrás a los de mayor cobertura como Banco Azteca (2 mil 018) BBVA (1,741) Banamex (1,279) y con una lógica de llevar al menos una sucursal a cada cabecera municipal, de las 2 mil 458 en el país, se puede afirmar que es la única entidad bancaria con cobertura nacional. Al tercer trimestre de 2023 el margen financiero del Banco del Bienestar fue de 1,114 millones de pesos, 571 millones de pesos más que los 543 mdp registrados en el mismo periodo de 2023, es decir, un crecimiento positivo del 105.15%.

Debido a su amplia cobertura territorial, el Banco del Bienestar es un área gubernamental con oportunidad de optimizar su operación y reducir su gasto en publicidad, precisamente aprovechando la ventaja de ser la entidad financiera que respalda las transferencias de los programas del Bienestar. Asimismo, el Banco del Bienestar tiene un gran potencial para seguir ganando espacio en el mercado de los servicios bancarios y financieros, especialmente entre las clases medias y altas a través de la simplificación y digitalización de trámites que permita la oferta de banca ciento por ciento digital, con crédito a la innovación tecnológica en el emprendimiento pequeño y mediano.

Contar con una banca pública fuerte es ocupar de facto el espacio de regulador, que en el mercado financiero corresponde al Estado en un sector estratégico para la economía de cualquier nación, pues la banca no es un negocio cualquiera, ya que permite amplios márgenes de ganancia, pero a cambio debe ofrecer oportunidades de desarrollo y prosperidad compartida.

Con un prestigio institucional en consolidación, basado en políticas que rigen la Tesorería de la Institución como reinversión de los dividendos, garantía de liquidez operativa, y no endeudamiento, el Banco del Bienestar tiene amplias oportunidades de convertirse en la entidad bancaria más importante a nivel nacional, una opción real de servicios financieros para la mayoría de la población. Pues como lo demostró la elección del 2 de junio, por Claudia Sheinbaum votaron los pobres, sí, pero también votaron por ella mayoritariamente las clases medias y los sectores de más alto ingreso.

Temas: