La luz prevalecerá

La fiesta del Janucá es la ocasión para celebrar la libertad y diversidad religiosa, además de condenar la opresión tanto en México como en Israel.

Por Alon Lavi

Hoy encendemos la octava vela de la Janukia, el candelabro tradicional de la festividad Janucá. Estas luces irradian y representan mucho más que el milagro del aceite. Cuando los judíos regresaron al Templo Sagrado y vieron la destrucción y la devastación, encontraron sólo un pequeño jarrito de aceite que podía iluminar la Menorá, el candelabro principal, solamente por un día, pero ante el asombro de todos, la pequeña cantidad fue suficiente para ocho días: el tiempo que lleva preparar aceite nuevo para el templo. Este milagro, se simboliza durante los ocho días del festival.

Para mí, como para muchos otros, el verdadero milagro es el triunfo del espíritu. Bajo el gobierno del rey Antiojus, los judíos en Israel fueron obligados a convertirse a la tradición griega-siria. La opción era adorar a los ídolos de los griegos-sirios y aceptar la influencia helenística o morir. Muchos continuaron con sus creencias en Dios, pero muchos otros se convirtieron cuando su vida se vio amenazada.

Un grupo de activistas judíos, los macabeos, no aceptaron esta ecuación; organizaron y ejecutaron una batalla exitosa en nombre de la libertad religiosa y no se detuvieron hasta que los judíos pudieron regresar a sus antiguas tradiciones y creencias una vez más. Algunos dirán que esta fue la primera guerra por la libertad religiosa.

Hoy seguimos luchando para mantener y salvar esta libertad religiosa y libertad de fe. Israel es el único país en el Medio Oriente donde la comunidad cristiana está creciendo y no disminuyendo.

Además, aunque Israel es la patria del pueblo judío, alrededor del 25 por ciento de la población de Israel es musulmana, cristiana, drusa y de otros grupos no judíos. Esta variedad crea una sociedad vibrante con diferentes culturas, tradiciones, influencias culinarias y muchas más.

En nuestra capital, Jerusalén, se puede encontrar los lugares más sagrados para los cristianos y para los judíos, así como el tercer lugar más sagrado para los musulmanes. Asimismo, Israel es el lugar más sagrado para la fe Bahai con sus centros en Haifa y Acre, y el lugar sagrado para los drusos, aunque sean menos conocidos. Es nuestra obligación y compromiso defender estos lugares y asegurarnos de que sean accesibles para toda la humanidad.

Janucá es una gran oportunidad para dejar que la luz prevalezca a la oscuridad. Decir sí a la libertad religiosa y no a la opresión. Para creer en la esperanza y en que todos debemos respetar las creencias de los demás. México, al igual que Israel, es el hogar de personas de diferentes orígenes, diferentes religiones y diferentes patrimonios, que trabajan juntos para mejorar su propio país.

Que la luz de Janucá se irradie en México, Israel y el mundo.

Vice Embajador de Israel en México

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