“Las moscas muertas”
Del dicho “mosca muerta, poca cosa muy peligrosa”. La doble moral, a nosotras se nos exige ser transparentes, bondadosas; los hombres sí pueden “esconder intenciones conspirativas o ser manipuladores”.
Hace ya algunos años, la inquieta, creativa e inteligente Marta Lamas formó un grupo cómico y levemente musical, según sus palabras, a fin de continuar con su trabajo de, digamos, “persuasión cultural” a favor de los derechos de las mujeres. Enseñaron el cobre, al cantar sobre el derecho a decidir. O “Arroz con leche, yo quiero encontrar a una compañera que quiera soñar”, o “cuando duermas con la indignación, resistiré”. Se pueden escuchar en YouTube.
Sabemos que la palabra “moscas” se aplica por igual a machos y a hembras, pero el Diccionario Latinoamericano de la Lengua Española dice que el dicho “se utiliza como adjetivo en el habla femenina para describir mujeres que se muestran como sinceras y buenas compañeras, pero esconden intenciones conspirativas. También como sinónimo de falsa, ambiciosa, con dobles intenciones, manipuladora. Del dicho “mosca muerta, poca cosa muy peligrosa”. La doble moral, a nosotras se nos exige ser transparentes, bondadosas; los hombres sí pueden “esconder intenciones conspirativas o ser manipuladores”.
Resistir es lo que hacemos las mujeres a diario en este patriarcal país. Ya vimos a una detenida por tirar aspas de plástico al Metro. No hay duda, una “mosca muerta”. Y a “mujeres encapuchadas haciendo destrozos al interior del Metro de la Ciudad de México a modo de protesta en contra de la presunta militarización del Metro con la presencia de los elementos de la Guardia Nacional. Presuntamente, se trata de un grupo feminista”. Moscas muertas.
(https://noticiasnrt.com/2023/01/14/mujeres-vandalizan-el-metro-cdmx-prot...).
Y lo hicieron en la estación Bellas Artes. Ni la burla perdonan esas “chabacanas”. Parece que hay una invasión de moscas muertas conspirativas. Los organismos internacionales de derechos humanos ya levantaron el vuelo y hacen saber que “Amnistía Internacional condenó la decisión al afirmar que la presencia de las Fuerzas Armadas sólo normaliza la militarización que vive el país. De igual forma, hizo un llamado a que sean las corporaciones civiles y no las militares las que realicen labores de vigilancia”.
(https://www.forbes.com.mx/acusan-organizaciones-de-dh-militarizacion-del...).
Normalizar la presencia de fuerzas militares, práctica frecuente en este sexenio, cada día se agrava. A tal grado que los niños, pero seguro también algunas niñas, juegan y hacen fiestas en torno a la narcoviolencia, pues el Ejército no les hará nada por estar tan ocupado con empresas aéreas, trenes y, ahora, el Metro. Hasta los pequeñines saben que sólo recibirán abrazos.
José Emilio Pacheco decía que en el Metro viajan millones de sueños. Ana Clavel, escritora multimedia, publica cuentos cuya trama, personaje o aventura sucede en este medio de transporte. Los titula: La ilusión viaja en Metro. ¿Será otra conspiradora, mosca muerta? Muy al estilo de “enseñar el cobre” y muy recomendable “en un vagón del metro Utopía”. ¿Será que ahora el Metro sólo producirá pesadillas?
¿Recuerdan el movimiento de l@s indignad@s hace más de 10 años en España? Pedían una sociedad que diera prioridad a la vida, por encima de intereses políticos o económicos. Consideraban como el factor más importante a la democracia. Ahora, impulsan la democracia en cada partido, mínima exigencia para que no sigan “nadando de a muertitos”, apropiándose de cargos y candidaturas.
¿Seis mil personas para levantar una corcholata? Parafraseando el final de la canción de Toro Montoro y De La Calva: “Resistamos para seguir viviendo. Soportemos a la Guardia Nacional y jamás le reclamemos. Aunque los sueños se nos rompan en pedazos, resistiremos”. A seguir en la defensa del INE. A declarar la inconstitucionalidad y la suspensión del plan B. No somos “moscas muertas”, damos la cara.
