Estulticia Ramplona, ER

Clara Scherer

Clara Scherer

Editorial

¿Será antónimo de inteligencia artificial, la ER? Estulticia: tontería, necedad, ignorancia. Ramplona: vulgar, chabacano o mediocre. ¿Discriminatoria? Erasmo, ese hombre singular, se adelantó a la 4T y la ha retratado magistralmente. Elogio de la Locura o Encomio de la Estulticia, parece libro de cabecera de quienes dicen liderar una transformación. Encumbra a quien despunta en trampas y necedad, indiferente al desprestigio personal.

Los Lineamientos Generales para la Protección de los Derechos de las Audiencias ¿será la pedagogía pro inmadurez ciudadana perpetua? Erasmo señala que en tiempos turbulentos, el poder cree poder calmar las aguas turbulentas. Imposible. Hoy, desde la atalaya presidencial quieren decretar qué es verdad y qué mentira. Observar y castigar irredentos. Claro, nadie se percata de lo raro que es desmantelar 6 mini refinerías en las que no hay siquiera velador.

Con un oficio administrativo, ¿derrotarán a la Constitución? Consagradas están la libertad de expresión y la libertad de información. Los Lineamientos para acallar a los medios ¿serán la forma de impedir que Washington divulgue los “secretos de la narcopolítica”? O cuando los únicos gobiernos que gozan de cabal defensa del mexicano, el de Nicaragua y el de Cuba, ¿no debemos interrogarnos hacia dónde nos dirige este gobierno? Justo será aplicarlos a la mañanera.

El teatro para elegir consejeras/os del INE, causó risa loca al saber que un señor cuya única experiencia en lo electoral era haber votado, fue quien obtuvo la mejor calificación. Ese tramposo con nexos afectivos será quien dirija la Comisión para Verificar la Integridad de Candidaturas 2027. ¿Actuará con honestidad, rectitud y coherencia?

¿Educar con el ejemplo? Música de acordeón. El escándalo en la UNAM por el examen de admisión, parece seguir aquel sabio consejo de Napoleón: “Nunca interrumpas a tu enemigo cuando está cometiendo un error”. Deja que se hunda sólo. Pero, afortunadamente, la UNAM está resolviendo más bien que mal, el entuerto.

La insensatez no viene sola. La acompañan la adulación, el olvido y algunos otros males, como la inefable impericia. La Fiscalía General, tras lo del piloto, acusa a Ruffo de ser el capo de capos, cuando sólo es un opositor con una inversión en una empresa de permisos aduanales. Como niñito jugando al lobo, alguien dirá ¿Augusto Adan, estás ahí? 

El Elogio invita a entender cómo le hacen para que, al asumir la defensa del cínico bailarín Rocha y sus colegas caídos en pantanos de la insondable narcolandia, presuman haber convertido esa cruzada de ignominia, en épica de Soberanía Nacional, aunque más de 60% pide sean extraditados. ¿Y Marina?

Culpar a la víctima, ya costumbre cotidiana. El Secretario de Seguridad dice que Carlos Manzo provocó con sus acciones a los narcos que lo mataron. Por supuesto, las cuatro letras salieron a relucir y hasta El Mencho, antes de morir, sabía de la planeación del homicidio. ¿Se lo dijo al oído al secretario?, ¿certificado de credibilidad? 

Para no dejar a nadie atrás. La defensa ante las golpizas a las mujeres, que en muchos califican como intentos de feminicidio, ha sufrido también transformación. Victor Rodríguez, el impresentable exdirector de Pemex, tras pasar tres cómodos días en el despacho de un penal, fue liberado por el perdón de su esposa. ¡Qué miedo toparse con ese energúmeno tan influyente! Y peor ¿cuántos más habrá?

Dicho mexicano: “En boca cerrada no entran moscas”. Erasmo recuerda que Nemo es nadie. Aquí, dan maromas para que Pueblo oculte amlo. Cuando dicen el Pueblo votará tal o cual cosa, en realidad dicen amlo quiere y así se hará. La Estulticia Ramplona no requiere inversiones, electricidad, agua. Sólo un micrófono cada mañana y alguien dispuesto a desayunar muchas moscas. “¡Grandísima repugnancia!”, dicen las monjas del siglo XVII.