Éste es mi cuerpo
¿Cuántas mujeres pueden afirmar libremente que su cuerpo les pertenece? La respuesta en un cuarto de los países del mundo es triste: sólo 55% toman decisiones de manera autónoma sobre su cuerpo
Nombre del último libro de poesía de Luisa Miñana. O podríamos utilizar el del Informe de Naciones Unidas sobre Población: Mi cuerpo me pertenece. Hablan desde perspectivas distintas, de la salud sexual y reproductiva de las mujeres, aunque el poemario dice más. “Habitamos un tiempo demasiado cobarde / y el amor necesita personajes valientes. / Acarreo cadáveres de amores recosidos, / reavivados a fuerza de desfibriladores. / Son mis secretos monstruos, / que despiertan si duermo y me comen la carne”.
El informe se pregunta ¿cuántas mujeres pueden afirmar libremente que su cuerpo les pertenece? La respuesta en un cuarto de los países del mundo es triste: sólo 55% toma decisiones de manera autónoma sobre su cuerpo. El poemario dice: “Hasta los ojos ciegos hablan. / Yo miro muchas veces con los ojos cerrados / y avanzo entre las cosas siempre a tientas. Debería haber aprendido / a interpretar la vida con arte y con oficio. / No ser y ser. / Estar y dejarme ser lo que tú veas que soy. / Tú, el punto de observación. / Al final seré lo que me cuentes que soy”.
El informe sostiene que: “(ahora) el poder de las mujeres para oponerse a mantener relaciones sexuales ha disminuido un 20 por ciento”. Relaciones impuestas por los Salgado. Luisa: “Mujeres que crecieron entre el miedo, / y el asco —o peor, convertidas— me educaron. / No podía salir bien. / No poseo una infancia a la que regresar, / la extirpé de mi útero como a un cáncer. Y no consigo perdonar”. En México habrá entre 191,948 y 202,770 embarazos no deseados.
217 millones de mujeres de todo el mundo no pueden satisfacer sus necesidades en materia de anticoncepción (UNFPA). Las niñas y mujeres de los dos quintiles inferiores de riqueza tienen más probabilidades de haber sido obligadas a sostener relaciones sexuales. “La locura azuzada por la fe, / o las campañas hábiles de la publicidad / excavan un frente de mentira y destrucción”. El 49.6% de la niñez y adolescencia en México se encontraba en situación de pobreza (2018). Aumentó por covid-19 y la austeridad 80.31% de las mujeres víctimas de violación durante su infancia fueron abusadas por familiares. Quienes viven ese cruel tormento, deben saber que tienen derecho a la anticoncepción de emergencia y al aborto si quedan embarazadas. No remedia el delito, pero, al menos, no agrava su situación.
Aquí, más de 25 millones de personas se identifican como indígenas y más de 1.3 millones como afromexicanas. Para ellas, la situación es más compleja. La migración ha sido una respuesta ante la carencia de derechos, oportunidades y de deseos trastocados con frecuencia.
Warsan Shire, de Somalia: “Nadie abandona su hogar, a menos que su hogar sea la boca de un tiburón. Sólo corres hacia la frontera cuando ves que toda la ciudad también lo hace. Tus vecinos corriendo más deprisa que tú. Con aliento de sangre en sus gargantas. El niño con el que fuiste a la escuela, que te besó hasta el vértigo detrás de la fábrica, sostiene un arma más grande que su cuerpo”.
Aminatuzahra Kalebi, de Kenia: “Esta chica pequeña necesita comer más para pasar de ser fea-fea a medio-fea. / Esta chica pequeña es demasiado delgada. / Mi mente y mi estómago han estado en guerra durante años, una batalla constante en la que mi estómago siempre está perdiendo”.
Violet Bijura, de Tanzania: “He tratado de meditar esta mañana, pero cuando me senté, todo lo que podía pensar era cómo mi columna vertebral logra sostener todas las mentiras que cuento y aún no se ha derrumbado./ Me pregunto cómo mis pulmones no han entendido aún el mensaje de que no quiero estar viva, aún después de tantos paquetes de cigarrillos./ Me pregunto si mi hígado está tramando venganza./ Me pregunto si este corazón está cansado”.
Mikeas Sánchez, zoque: “Soy mujer/ y celebro cada pliegue de mi cuerpo/ cada minúsculo átomo que me forma/ y donde navegan mis dudas y mis esperanzas”.
La injusticia no se detiene ni con las niñas ni con mujeres con alguna discapacidad. “”Queremos respirar nuestros derechos/ volar en libertad de opinar”. Volviendo a Luisa Miñana: “vivir, acaba consistiendo en no huir/ de las metamorfosis y aceptar las muletas”.
Todos estos derechos dependen de la democracia. Por eso, apoyamos al INE.
