Vistas de golpe, las cifras preliminares de homicidios dolosos en 2025 que presentó ayer el gobierno federal son sobresalientes. Una baja de 75 ejecuciones diarias promedio en enero a 53 en diciembre, lo que deja una media anualizada de 64. No se tenía nada en ese rango desde 2016, cuando el promedio se situó en 67 diarios, ni nada tan lejano de los 100 diarios de 2018,19 y 20.
Quienes hemos seguido este registro desde 2007, no podríamos desconocerlo ahora por suspicacias o interpretaciones no acabadas. Con esas cifras le preguntamos a Calderón, a Peña Nieto y a López Obrador, ¿cuántos muertos, Presidente? Así es que no voy a descreer porque sí.
Pero es cierto también que hoy hay un dato con el que no trabajamos la mayor parte de los años anteriores: el de desaparecidos. ¿En dónde colocamos, cómo sumamos las 39 desapariciones diarias en 2025 dadas a conocer por el Registro de Personas Desaparecidas y no Localizadas? Hemos escuchado explicaciones, creo que ninguna es muy convincente todavía. La presidenta Sheinbaum anunció algo para la próxima semana, habrá que ver. Por lo pronto, México registró 23 mil 360 homicidios dolosos y 14 mil 079 desapariciones en 2025. Suman 37 mil 439, un promedio de 102 diarias. No sé si la suma sea metodológicamente válida, pero es un horror.
