Cruz, Andrea… y la siesta del PAN

Honestamente, no tengo ninguna preocupación por el proceso, me dijo ayer Cruz Pérez Cuéllar al concluir un recorrido por la sierra de Chihuahua. El alcalde de Ciudad Juárez asegura que intensifica el trabajo de campo de cara a las semanas definitorias. Antes de que termine agosto, Morena deberá levantar la encuesta que determinará quién, entre él y la senadora Andrea Chávez, será su candidato a la gubernatura el próximo año. “Estoy muy optimista con el trabajo que estamos haciendo”, precisó. “Mis números mejoran cada día. Y tengo mucha confianza en Citlalli y en Ariadna. Y, obviamente, me voy a someter al resultado que arroje la encuesta y a la decisión de la Comisión Nacional de Elecciones”. Punto. Está en lo suyo, como supongo que también lo está Andrea Chávez. Ambos se proclaman punteros y garantizan que aceptarán el veredicto de la dupla formada por Ariadna Montiel y Citlalli Hernández. Poco o nada, en cambio, se escucha desde el otro lado: el azul, el panista. Hace apenas tres meses, la gobernadora Maru Campos había ganado abrumadoramente el debate a Palacio Nacional y Morena por aquel asunto del operativo con los agentes de la CIA. Hoy, sin embargo, cualquier encuesta coloca a Cruz y a Andrea con una ventaja cómoda sobre el panista más visible, Marco Bonilla. El tiempo vuela. Morena corre. El PAN duerme la siesta, confiado en quién sabe qué.