Un gobernador de perfil técnico para Quintana Roo

El aeropuerto de Cancún amaneció este 15 de septiembre con la amarga noticia de que sólo tendría 286 operaciones; 143 llegadas y 143 salidas de los cuales 73 serían nacionales y 70 internacionales. 

Son las cifras más bajas para un día en las últimas dos décadas, salvo las peores semanas de la crisis de la pandemia por covid-19 y las jornadas siguientes al impacto de los huracanes.

En noviembre de 2022 ese mismo aeropuerto, operado por Asur, alcanzó un récord de 719 operaciones.

Coincidentemente, el lunes Morena anunció que Eugenio Segura es el coordinador de Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional de Quintana Roo, es decir que será el candidato a la gubernatura por el partido dominante en esa entidad del país.

La noticia marca el fin de varios meses de “fuego amigo” y “patadas debajo de la mesa” entre los morenistas, prácticas que nacieron en el PRI y que han regresado, pues varias contiendas no se dan en las urnas, sino en el proceso de selección como pasó con Segura.

Unos minutos después de que los dirigentes púrpuras levantaron su mano, Rafael Marín Mollinedo, el aspirante que tenía el respaldo de Andrés Manuel López Obrador, lo felicitó públicamente, le dio su respaldo y con ello se acabó el riesgo de una ruptura.

Eugenio Segura tiene 30 años y seguramente será el gobernador más joven de Quintana Roo; delfín de la hoy gobernadora Mara Lezama, llegará con varias ventajas al poder.

La primera es que también será el gobernador académicamente más sólido de la vida de la entidad, pues es economista del Instituto Tecnológico Autónomo de México con posgrados en la Escuela de Negocios de Copenhague y en la Universidad de Harvard.

La segunda es que participó en el diseño y conoce a fondo la operación de los fideicomisos, que en la actualidad impulsan desde el lado gubernamental la actividad turística y económica en su estado.

Entre ellos el de cruceros, que abrió la puerta para cobrarle un derecho a las navieras que visitan los destinos mexicanos y que fue emulado por el gobierno federal.

La tercera es que no tiene pasivos políticos en su trayectoria, que ciertamente es bastante corta.

Casado, con una niña y gestando familia, sus allegados dicen que es tranquilo, disciplinado y maduro.

Un ejemplo se vio en enero pasado, cuando canceló su participación en la Feria Internacional de Turismo de España (Fitur) para evitar cualquier señalamiento en el sentido de que era afecto al “turismo político”.

Una cuarta ventaja es que, como presidente de la Comisión de Turismo en la Cámara de Senadores, a la que pidió licencia para participar en este proceso electoral, conoce los temas más importantes para la actividad de los viajes en México.

Segura llegará a la gubernatura en un momento complejo para el turismo de Quintana Roo.

Septiembre es cíclicamente un mes bajo para el turismo y seguramente las operaciones aéreas aumentarán hacia fin de año, pero es previsible que en el invierno habrá una competencia encarnizada y que las empresas turísticas sufrirán una baja en su rentabilidad.

Hace falta un técnico y Segura es uno de ellos para darle la vuelta a las cifras negativas de un turismo lastimado por retos internos y externos, pero el futuro hubiera sido más complicado de haber llegado un político que desconociera una actividad compleja como el turismo.