Autoridades y cruceros buscan una relación más transparente

El año pasado hubo un encuentro bastante ríspido entre los directivos de la Asociación de Cruceros de Florida y el Caribe (FCCA, por sus siglas en inglés), que dirige Michele Paige, y los funcionarios de la Secretaría de Turismo, que encabeza Josefina Rodríguez.

La discusión era sobre la implementación del cobro del Derecho de No Residente (DNR) a los cruceristas que, de entrada, quedó en cinco dólares por pasajero que llegan a los puertos mexicanos, pero que desde este agosto subió a 10.

Muchas veces las navieras han amenazado con retirarse de los destinos mexicanos para irse a otros destinos donde no les cobran, pero por su situación geográfica junto al mercado emisor más importante que es Estados Unidos, saltarse México sería un error estratégico.

Así es que aceptaron pagar el DNR de manera progresiva y la FCCA se comprometió a desarrollar obras sociales en los puertos mexicanos, a contratar más trabajadores nacionales y a comprar más artesanías mexicanas y productos para el avituallamiento de los barcos.

Este martes, Paige y 10 ejecutivos de las navieras estuvieron en las oficinas de Sectur para dar seguimiento a los acuerdos y también se anticipaba otro encuentro complicado.

La FCCA llegó con el documento: Fortaleciendo la economía de cruceros en México, que proyecta para 2026 un total de 11.1 millones de pasajeros, 10% más que en 2025; con tres mil 539 recaladas, 10.4% adicionales.

Considera también que las compras de productos mexicanos ascenderán en este periodo a más de 50 millones de dólares, concentrados en perecederos, insumos médicos, uniformes y productos especializados.

En la actualidad hay más de dos mil mexicanos empleados, a bordo de los cruceros, más de mil 300 en las oficinas locales, se han generado 80 ofertas de empleo en los eventos de reclutamiento de este año y en todo el país unos 18 mil puestos están vinculados a la economía de cruceros.

Entre las iniciativas comunitarias están apoyando el manejo del sargazo, gestión de residuos, programa de limpieza de playas, apoyo a obras viales en Cozumel y Mahahual, además de que prestan ayuda ante desastres naturales.

El malestar de Sectur proviene de que esas cifras no cumplen con las expectativas del gobierno mexicano, pero, sobre todo, de que no hay un reporte transparente, puntual y estricto sobre lo que está sucediendo.

Las cifras acumuladas hacen difícil una evaluación e identificar dónde están las oportunidades, pero la asociación tiene limitantes cuando se involucran datos comerciales estratégicos.

Rodríguez les hizo sentir su malestar, comenzando porque limitó a uno la presencia de los ejecutivos por naviera y, aunque el número que vino a México fue mayor, no todos entraron a la junta.

La sorpresa fue que ambas partes finalmente llegaron con un ánimo positivo y la FCCA ofreció hacer un mayor esfuerzo tanto para generarle más beneficios a México, como para entregar periódicamente un reporte con cifras de mayor calidad.

Por su parte, tanto Rodríguez como Carlos Lerma, subsecretario de Ingresos de Hacienda, fueron receptivos en la petición de las navieras, para diferenciar a los turistas migratorios de los pasajeros en tránsito que no se bajan de los barcos durante las rutas y aplicar así el derecho sólo a quienes desembarquen en México.

La nueva relación entre la FCCA y Sectur se sigue construyendo y la reunión demostró que es la mejor manera de lograr beneficios mutuos.