Un año atípico para el turismo de Quintana Roo

Andrés Martínez, director general del Consejo de Promoción Turística de Quintana Roo (CPTQ), ha tenido un año movido; no ha sido un solo factor, sino un conjunto los que provocaron la baja de 6% en la llegada de turistas internacionales entre enero y agosto, sobre todo desde Estados Unidos, y este organismo es de los pocos que tienen herramientas para influir en ellos.

El conflicto bélico en Irán y de allí el incremento en el precio de la turbosina; la captura y asesinato de El Mencho; las medidas aplicadas por las aerolíneas para reducir los asientos disponibles y maximizar su rentabilidad.

Además, el cierre de operaciones de Jet Blue; un arribo inusualmente alto de sargazo a varias regiones turísticas de Quintana Roo y el encarecimiento del peso frente al dólar conforman un panorama complicado.

Martínez tuvo reuniones la semana pasada con propietarios y vicepresidentes de las aerolíneas de Estados Unidos y Canadá y hay compromisos de que la oferta de asientos aumentará de forma importante para diciembre y durante la temporada alta de invierno.

El CPTQ también está haciendo un seguimiento detallado de las decisiones de Viva y Volaris que se están aliando, pues no se sabe cuáles son sus planes hacia Quintana Roo, dado que pueden afectar los asientos disponibles, por la consolidación de rutas y frecuencias.

Martínez confía que el panorama irá para mejor a partir de diciembre y también ve realidades diferentes, para distintas regiones de Quintana Roo y segmentos de mercado.

Algunas cifras a veces son pasadas por alto, pero asombra saber que ya hay 142 mil habitaciones hoteleras en Quintana Roo, mientras que en todo el Pacífico mexicano contando a Vallarta, Riviera Nayarit y Los Cabos hay 127 mil.

Así es que esta entidad concentra más turistas que todos los que llegan a una franja inmensa de un litoral que comienza en Tijuana y termina en Chiapas.

Este año también se están abriendo cinco mil nuevas habitaciones, un ritmo que no ha parado desde hace años, así es que cada lustro la oferta de hospedaje está creciendo en 25 mil unidades; cuando en Los Cabos hay 28 mil en total.

Sobre las diferencias, hay que comenzar por las que están dadas debido a la geografía y la naturaleza; en Costa Maya, por ejemplo, que está muy cerca de Cancún y enfrente de Isla Mujeres, el problema del sargazo no existe debido al comportamiento de las corrientes marinas.

También las características de los diferentes productos influyen de manera muy relevante y el director del CPTQ observa que los hoteles que están teniendo los mejores resultados son los siguientes: los que se diferencian de la generalidad como son los orientados a parejas que sí han tenido ocupaciones elevadas.

Otro caso es el de los que van al segmento reuniones, incentivos, conferencias y exhibiciones (MICE, en inglés), pues en lo que va del año se trata de un segmento que ha crecido 23 por ciento.

El otro factor ganador son los clubes vacacionales, pues hay hoteles que están lanzando propuestas agresivas y creativas, con ventajas muy importantes para sus socios, quienes además garantizan que seguirán regresando.

Claro que también es fundamental ese gran volumen de los hoteles de cuatro estrellas que ofrecen un producto todo incluido y para todos ellos la clave es que regresen los vuelos y lo hagan a buenos precios.