Aguas en Coyoacán

Los vecinos temen que tanta extracción de agua del manto fomente hundimientos y debilite los cimientos de las casas colindantes.

Mientras en zonas de la Ciudad de México cientos de miles de personas sufren por la falta de agua y en otras hay recortes por la disminución de flujo del Cutzamala, una constructora en Coyoacán bombea miles de metros cúbicos al drenaje.

Este texto se aparta de mis tramas usuales sobre política educativa, aunque también es un ejemplo de falta de educación cívica entre segmentos de la población. La educación ciudadana no implica nada más conocer las bases fundamentales de la nación y participar en las elecciones, simboliza que las personas adquieran capacidades de juicio independiente y se preocupen por el bien común y solidaridad con el medio ambiente.

Este es el caso del que Excélsior (11/abril/2023) publicó una nota con protestas de vecinos. Sí, originó que algún supervisor de la alcaldía de Coyoacán se apareciera por allí, pero no se frenó el desperdicio del líquido que se extrae del manto freático. Otros residentes protestan, aunque a la mayoría no parece importarle mucho. Acaso piensen que como no les afecta en lo inmediato, no hay problema.

Este es el asunto. En Rancho Seco 23 y 23 A, de la colonia Santa Cecilia (04930), justo en la esquina suroriente del parque del fraccionamiento, una empresa construye tres casas, aunque varias personas sospechan que, por la profundidad de la excavación para cimientos, rebasará los tres pisos permitidos en esta área; tal vez sea un condominio.

Soy testigo, hasta tomé un pequeño video, de cómo tres mangueras de grueso calibre expulsan agua a la cañería día y noche. Este viernes charlé con vecinos de esa misma calle. Temen que tanta extracción de agua del manto fomente hundimientos y debilite los cimientos de las casas colindantes, tanto de esa calle como del Rancho de la Herradura, que corre paralela.

La carencia de educación cívica se nota en el vacío de organización de la comunidad, la apatía de muchos y la falta de respuesta a los ciudadanos que sí les preocupa que en unos años se agote el manto freático. No han logrado instalar una asamblea de vecinos; la mayoría tiene otras cosas qué hacer.

Atención, no digo que toda la culpa sea de la escuela, la cuestión es más compleja. Lo que este caso enseña es que, sin ciudadanía crítica, la burocracia y las empresas harán lo que les plazca.

RETAZOS

El comunicado de prensa 210/23 (27/IV/2023) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, ofrece estadísticas a propósito del Día del Niño. Ratifica con datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (IV Trimestre 2022) lo que economistas que estudian los efectos de la educación anotaron desde el siglo pasado. La escolaridad de los padres determina si los niños asisten a la escuela o la abandonan. Hay diferencias entre segmentos sociales y zonas de residencia.

Dice el Inegi: En las localidades rurales 2.39% de niñas y niños de 5 a 11 años no asistían a la escuela. En las localidades urbanas el 1.73 por ciento. Los demás datos confirman que la pobreza se reproduce, en asistir o no a las escuelas.

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