El PRI y la revolución que México necesita
El partido más fuerte y competitivo hacia el 2018 es el PRI; ése es el principal resultado de su XXII Asamblea Nacional. Con este proceso interno, el Revolucionario Institucional se coloca en una posición superior a sus adversarios, por tres razones. Primero, la ...
El partido más fuerte y competitivo hacia el 2018 es el PRI; ése es el principal resultado de su XXII Asamblea Nacional. Con este proceso interno, el Revolucionario Institucional se coloca en una posición superior a sus adversarios, por tres razones.
Primero, la transformación interna incluyó mecanismos para prevenir y combatir la corrupción dentro del partido, se creó un nuevo Código de Ética Partidaria y una instancia encargada de promover valores y principios éticos entre los priistas, así como de llamar a cuentas a los militantes que se presuma hayan incurrido en actos de corrupción.
El PRI apuesta a tener los mejores candidatos en todo el país; se estableció la obligación de presentar la declaración fiscal, patrimonial, de posible conflicto de intereses y de conclusión de cargo sin observaciones, así como un proceso de formación y capacitación de los candidatos para garantizar buenos gobiernos.
En segundo lugar, se aprobó un conjunto de cambios que permitan estar más cerca de los ciudadanos y asegurar condiciones de gobernabilidad. La inclusión de candidatos simpatizantes es una muestra de apertura para reconectarnos con la ciudadanía. Se trata de abrir el partido a una alianza con la sociedad.
En las reformas de los estatutos se aprobó una política de alianzas electorales con los actores que comparten nuestras convicciones, y de gobiernos de coalición que permitan al futuro Presidente de la República electo garantizar la gobernabilidad democrática.
Con el propósito de alentar la participación equitativa de la militancia y la renovación generacional de los representantes populares, se canceló la postulación consecutiva de legisladores plurinominales por el mismo principio de representación, de modo que no habrá reelección sin antes tocar las puertas de los electores.
En tercer lugar, se aprobaron un conjunto de propuestas con visión de futuro y que tocan de forma sensible a los diversos grupos de la población.
El cincuenta por ciento de las candidaturas será para mujeres, tal como lo establece la Constitución y ahora los estatutos del partido, y treinta por ciento para los jóvenes.
Destaca el compromiso de seguir impulsando una educación de calidad a nivel medio superior y superior, que permita a los jóvenes desarrollar sus aspiraciones personales y garantizar su movilidad social.
Resulta fundamental seguir promoviendo la igualdad de oportunidades para las mujeres en los puestos de trabajo, mejorar su remuneración laboral, promover los seguros de vida para las jefas de familia, aumentar el acceso al crédito que sus proyectos necesitan y, eliminar la violencia que diariamente las lastima.
En ese mismo ámbito, se aprobó retribuir la contribución de las personas adultas mayores a la sociedad, mediante el acceso a servicios de salud de calidad y la eliminación de cualquier forma de violencia o discriminación.
Fue muy significativo el planteamiento del presidente de la República, Enrique Peña Nieto, sobre la responsabilidad del partido de dar continuidad a los logros de su gobierno, defender las instituciones y volver a derrotar al populismo que amenaza con hacer retroceder a México.
El éxito de este complejo proceso de deliberación democrática demostró a quienes esperaban que el PRI saliera dividido de esta asamblea, que se equivocaron, los priistas tenemos clara nuestra responsabilidad.
Con su transformación interna, la ciudadanización del partido y propuestas sociales sensibles se está construyendo el camino para que le vaya bien a México en 2018. Así impulsamos la revolución que México necesita.
*Secretario general de la CNOP.
