La modernidad y la tecnología rompen paradigmas. Los cronos hablan de una revancha acariciada durante tres lustros de ingente esfuerzo y diseños de entrenamiento con la base del fartlek y de una disciplina que no admite el desvío de la atención. En el bosque de El Ocotal, en el Desierto de los Leones, en el fondo de una ondulante vereda, un espectáculo digno de una coreografía balletista; como si fuese Nijinsky en El Pájaro de Fuego, el marroquí Khalid Khannouchi, con un paño verde que cubre frente y cabeza, parece levitar; corre con ligereza, con zancadas amplias, isócronas, con el impulso de sus delgadas piernas y músculos elásticos. Más que correr, vuela, parece que apenas toca con sus pies el camino polvoriento. Khannouchi era, en los albores de este siglo, uno de los cuatro atletas que había batido el RM de maratón en más de una ocasión junto con el inglés Jim Peters, el australiano Derek Clayton y Haile Gebrselassie. En la actualidad son cinco con el keniano Eliud Kipchoge. Clayton fue el primero en romper la barrera de las 2h 10’ al marcar en Fukuoka 2h: 09’36”4/10 el 03-12-1967. Desde ese tiempo, acaso, y se reafirmó cuando Khannouchi cronometró 2H: 05’42 en Chicago 1999 y 2h: 05’38” en Londres el 14-04-2002, se meció la idea tangible en los 42,195m de la ruptura del muro de las 2 horas. En México 68, en el despertar del atletismo africano germinó una hermosa rivalidad entre kenianos y etíopes, una pugna de energía y resistencia que ha influido en la progresión de los RM en 5, 10 mil y maratón. En la pista de CU el keniano Naftali Temu vence en 10 mil m a Mamo Wolde, de Etiopía. Él ganaría el oro en maratón en el 68. Allá en la lejanía del tiempo la hazaña irrepetible, inmarcesible, del legendario etíope Abebe Bikila; corre descalzo por las baldosas de la Ciudad Eterna, y conquista el oro olímpico con el RM 2h:15’16”. Primer africano en subir al simbólico podio dorado, con toda la carga política de aquella época. (Años atrás, desfilaban las tropas de Mussolini que invadieron Etiopía y diezmaron la población con plomo y gases deletéreos). Se presencia una época notable con los etíopes Gebrselassie, Kenenisa Bekele y el keniano Paul Tergat, gigantes de acerada voluntad y capacidad resistencial. Luego un dominio en maratón de Kenia. Desde 2011 sus atletas han roto 7 veces el RM incluso el del mítico muro de las 2 horas y copado las principales carreras. El día en que el keniano Sabastian Sawe sorprendió al planeta con el 1h: 59’30” y se convirtió, en abril, en Londres, en el primer hombre en cruzar esa frontera, el etíope Yomif Kejelcha Atomsa, de 29 años, en su deslumbrante debut marcó 1:59’41”. Este segundo plano está a punto de sacudirse. Hace un mes el desconocido Kejelcha rompió el RM de media maratón en un crono de 56’51”, con parciales negativos 28’46–28’05. Su actuación, en agosto en Buenos Aires, ocurre en una temperatura de 6° Celsius. Va tras el RM de Sawe y la legión de extraordinarios kenianos.
