Fugacidad artística

Arturo Xicoténcatl

Arturo Xicoténcatl

El espejo de tinta

La victoria en algunas actividades deportivas con frecuencia no depende, como en clavados o gimnasia, de la voluntad ni del esfuerzo del competidor, sino de la percepción de los jueces. Y ésta y el criterio están en razón directa con su cultura, tendencias políticas, raza, concepto de belleza, conocimiento técnico, experiencia, entorno emotivo… En los JO de Seúl 88 muchos estimamos que el oro correspondió al chino Xiong Ni, de 14 años. Se le otorgó a Greg Louganis que necesitaba 82.56 en su última pirueta, 3 ½ inversas, de holandés, como se conocía en México, “el clavado de la muerte” en el campo internacional porque ha cobrado la vida de cuando menos dos clavadistas, un ruso de 21 años, Sergey Shalisbashvili, en la Universiada de Edmonton 1983, al golpearse en la nuca en la plataforma. Louganis recibió 85.56 y logró el oro con 638.61 contra 637.47 de Xiong. Es una actividad de alto riesgo. Ma Jin, de niña, cayó de cara, sus ojos sangraron sufrió ceguera varios días y abandonó su papel de clavadista para convertirse en una de las mejores entrenadoras del mundo. Los números en deportes de apreciación son imperfectos. Es demasiado frágil, imposible, transformar y pretender medir una impresión sensorial en número. Como calificar la sensibilidad artística de Mahler con 9.5, a Rembrandt con 9.7… una zambullida en el estanque, idéntica en las tribunas y muy semejante aproximada en la televisión, la imagen limitada a dos dimensiones, que aprecia el ojo se procesa en distintos matices en la mente. Luz, distancia, ángulo, entorno. Algunas piruetas se captan por el oído, el fino sonido de succión acuático, efímero, o el chasquido del espaldarazo. El Campeonato Mundial de Clavados por edades de 14 a 18 años, se realiza en  puerto Rijeka, Croacia, a 12 m de altura snm, en fosa descubierta, a 161 km al sur-oeste de Zagreb, acaso para México representa un oasis espiritual una encantadora atracción contrastante ante la codicia, el eufemismo, las mentiras, el cinismo, la hipocresía, la incompetencia diaria de los políticos —les seduce el elogio—; se sienten dueños del país y de los destinos del territorio y del pueblo tan noble y tan ignorante. La política es inseparable del deporte. Vean lo que ocasionan los políticos con el ejercicio de la ley del menor esfuerzo: narcos y jóvenes, cientos de tramposos en los exámenes de admisión en la UNAM. Otros, un puñado de adolescentes, con otro sentido en la vida, nos envían desde Rijeka un mensaje de esfuerzo y fair play, hermoso, estimulante: México  (tres oros, cuatro platas, tres bronces: 10) desplaza a China (3-3-2:8) y escala la segunda posición del C. Mundial después de Rusia (5-3-2: 10) tras la victoria de Lía Cueva en trampolín de 3m, tuvo un tropiezo en eliminatorias, un espaldarazo que la colocó en 4º sitio tras recibir la más pobre puntuación 27.90 en las 3 ½ al frente en escuadra (presencié esta pirueta por vez primera con la mexicana, María Teresa Adames, todo un acontecimiento en el CDCh en los albores del 60) y su repunte dorado en la final.