Consecuencias de los terremotos
No fue uno, sino tres terremotos los que sufrimos en septiembre; y sus consecuencias han sido terribles: 1. En nuestra ciudad, donde 38 edificios se derrumbaron y los muertos suman ya 228, Excélsior realizó una encuesta en la que 24% de la gente entrevistada pide que se ...
No fue uno, sino tres terremotos los que sufrimos en septiembre; y sus consecuencias han sido terribles: 1. En nuestra ciudad, donde 38 edificios se derrumbaron y los muertos suman ya 228, Excélsior realizó una encuesta en la que 24% de la gente entrevistada pide que se reduzcan los recursos a los partidos políticos y a las campañas de 2018, para destinarlos a los damnificados y a la reconstrucción de viviendas. Eso demuestra que la “generosidad” de algunos partidos para disponer de recursos que no son suyos no ha sido sino una prueba más de que usan cualquier pretexto para mejorar su imagen pública. Una prueba más de la solidaridad de miles de personas fue la rapidez en las tareas de rescate, y su ayuda a los directamente afectados; sin embargo, también se mostró la maldad de muchos que saquearon edificios o se declararon damnificados y robaron los apoyos económicos a los que sí lo son.
Otra consecuencia ha sido la ruptura de tuberías de agua que han dejado sin abasto a cuatro millones en Iztapalapa, Xochimilco y en el oriente del Edomex. Además, miles de edificios de uso público requieren dictámenes sobre las condiciones de su estructura. En la mayoría se han realizado por personal de las delegaciones y con la ayuda de grupos especializados. Además, hay millones de edificios en los que se necesita saber la situación de su estructura. Para ese fin, el Colegio de Arquitectos de México realizó un Manual de Autoevaluación para Edificios de Vivienda, que —en siete pasos— explica cómo hacer esa revisión. Una vez realizada la revisión preliminar y, en caso de identificar grietas en columnas o trabes, se tiene que contactar a Protección Civil CDMX ( 55) 5683 2222 o al número 911. Dictaminar los daños a edificios ha sido muy difícil, porque sólo lo puede realizar personal especializado. En eso podrían participar los arquitectos, pero miles han sido educados con el criterio anacrónico de que son artistas y no tienen capacidad para hacerlo. Además, en algunas escuelas de arquitectura se han eliminado los cursos sobre construcción y eso constituye una severa limitación, que se manifiesta en situaciones de emergencia, donde se necesita gente capacitada que pueda evaluar los daños en una edificación.
Un aspecto que los terremotos han hecho evidente es la necesidad de reubicar algunos organismos federales fuera de la zona metropolitana del Valle de México. Pero los intentos de descentralización han sido un fracaso y revelan que fue más efectiva la salida de miles de familias, después del terremoto de 1985, que las reiteradas propuestas de descentralizar.
2. En los estados afectados, las consecuencias han sido muy graves; pero la centralización impide —una vez más— que nos demos cuenta de eso. En los estados de México, Guerrero, Puebla, Morelos y Oaxaca, las muertes suman ya 141, y no han sido más, por la dispersión de los cientos de comunidades que han tenido daños considerables. Sin embargo, se ha calculado que 195 mil viviendas fueron afectadas. En los inventarios de daños, cálculo y disposición de escombros han participado organizaciones civiles y universidades.
Se ha sugerido que se utilice 15% de los recursos para los programas de construcción de viviendas, que suman 300 mil millones de pesos para invertirlos en la estrategia de Reconstrucción, propuesta que choca con la burocracia y la ineficiencia.
