Ante lo que vemos hoy, ¿imagina cómo serán las campañas?
En pocas palabras, estamos ante una situación donde, las mentiras
dejan atrás totalmente la verdad.
La exhibición en las redes sociales de un video que muestra a un maestro expresarse de manera ofensiva de las mujeres, desató una avalancha de insultos y burlas en su contra los cuales, al mostrarse el video completo, claramente se pudo ver cómo, algún imbécil —diría Umberto Eco—, tomó un fragmento y, haya sido con la intención de dañar la imagen y reputación del maestro o producto de su imbecilidad, lo subió a la red, y la jauría se lanzó en contra de aquél.
No faltaron ahí, en ese grupo, quienes sin cumplir con la responsabilidad mínima a que todo aquél que trabaja en los espacios mediáticos está obligado, se unieron a la condena y el linchamiento de quien, por el contrario, es una persona de bien, y su respeto por las mujeres quedó claramente demostrado cuando el video fue exhibido completo.
Lo que se vio, con algo tan aparentemente simple como es subir un video a la red, es lo perverso y dañino que puede resultar la utilización de un instrumento como internet, por un imbécil.
Umberto Eco lo dijo con claridad al periódico La Stampa el año 2015; lea por favor: “Las redes sociales le dan el derecho de hablar a legiones de idiotas que primero hablaban sólo en el bar después de un vaso de vino, sin dañar a la comunidad. Ellos rápidamente eran silenciados, pero ahora tienen el mismo derecho a hablar que un premio Nobel. Es la invasión de los imbéciles”, afirmó Umberto Eco, según informa el diario La Stampa.
El drama de internet es que ha promovido al tonto del pueblo como el portador de la verdad. “Si la televisión había promovido al tonto del pueblo, ante el cual el espectador se sentía superior”, el “drama de internet es que ha promovido al tonto del pueblo como el portador de la verdad”, asegura Eco.
El año pasado —2014— el escritor y filósofo italiano admitió que “no se puede frenar el avance de internet”. En aquel entonces, Umberto Eco señaló que el problema de la red “no es sólo reconocer los riesgos evidentes, sino también decidir cómo acostumbrar y educar a los jóvenes a usarlo de una manera crítica”.
Lo que vimos pues, con ese fragmento del video, corrobora lo que bien señaló el escritor. Hay también otro aspecto que vale la pena comentar porque, además de ser de fecha más reciente que cuando Eco declaró lo transcrito, tiene gran relación e importancia con nuestro país, dados los procesos electorales que celebraremos este año y el próximo.
Post-truth (Post-verdad), fue designada Palabra del Año 2016 por el Oxford Dictionary. Es un adjetivo definido por ese mismo diccionario, como relativo o que denota circunstancias en las cuales los hechos objetivos tienen menos peso en la conformación de la opinión pública que los llamados a las emociones y creencias personales. En pocas palabras, estamos ante una situación donde, las mentiras dejan atrás totalmente la verdad.
Mejor ejemplo de lo que es y representa la post-verdad, es ese segmento del video que comento. La diferencia estriba aquí, en el hecho de que el que lo subió a la red, no es un político, sino muy posiblemente un alumno del maestro que fue crucificado por las buenas consciencias, como también ya vimos arriba. ¿Imagina lo que veremos en las campañas de este año, y en las de 2018? La post-verdad en su máxima expresión, con tantos segmentos de videos que serán subidos a la red.
¿Qué hacer ante esta avalancha de post-verdad? Dado lo visto con el Brexit y los dichos de Trump, todo indica que nada.
¿Qué le parece la post-verdad?
